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martes, 18 de diciembre de 2018

Ángela


Cuando por fin los ojos se habituaron a la penumbra,
 el mudo discurso de la piedra historiada,
 accesible, como tal, 
de forma inmediata a la vista y a la fantasía de cualquiera,
 me deslumbró de golpe sumergiéndome en una visión 
que aún hoy mi lengua apenas logra expresar.

El nombre de la rosa de Umberto Eco 

Mi pequeña cumple un año más y yo sólo siento un profundo agradecimiento imposible de expresar con palabras. Por lo vivido junto a ella, que es apasionada, extremadamente emocional, divertida, juguetona, cariñosa, rara, genial, atenta a las señales. Me ha dado tantos momentos inolvidables y he aprendido tanto a su lado, que deseo y espero vivir cien años (por lo menos) para estar siempre juntas.
James Joyce escribió "Tú eres mi amor. Me tienes completamemte en tu poder. Sé y siento que si en el futuro escribo algo bueno y noble debo hacerlo sólo oyendo las puertas de tu corazón. Me gustaría que mi vida transcurriera siempre a tu lado, hasta que nos convirtamos en un mismo ser que morirá cuando llegue el momento."

Nada puedo añadir.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Woman

Edward Matthew Hale

Yo te deseo
Yo te deseo la locura, el valor, los anhelos,
la impaciencia. Te deseo la fortuna de los amores y
el delirio de la soledad.
Te deseo el gusto por los cometas, por el agua y la gente.
Te deseo la inteligencia y el ingenio.
Te deseo una mirada curiosa, una nariz con memoria,
una boca que sonría y maldiga con precisión divina,
unas piernas que nunca envejezcan,
un llanto que te devuelva la entereza.
Te deseo el sentido del tiempo que tienen las estrellas,
el temple de las hormigas, la duda de los templos.
Te deseo fe en los augurios,
en la voz de los muertos,
en la boca de los aventureros,
en la paz de los hombres que olvidan su destino,
en la fuerza de tus recuerdos
y en el futuro como promesa
donde cabe todo lo que aún no te sucede...

     Ángeles Mastretta.



         
            Woman in Victorian and Edwardian Art

lunes, 31 de agosto de 2015

El cuento no acaba

 Cada historia que se acerca a nosotros a través de un cuento,
una novela, una película, una canción, una imagen, no lo hace de forma casual.
  Así es como la vida juega cada día con nosotros.
 Poniendo a nuestro alcance guijarros en el camino.
 Algunas veces son grandes rocas, que por su evidencia  y enorme tamaño nos golpean con fuerza antes de que les prestemos atención. 
Otras tan finas y dispersas que imprimimos nuestra huella y con el tiempo nos habituamos y llegamos a confundirlas con arenilla del camino.
 Unas pocas aparecen cuando menos las esperas,
 son las más escasas y quizá por su poca prodigalidad sorprenden y sobrecogen como el brillo de piedras preciosas .
 Puede que sea la mejor forma de hacernos reaccionar,
 invitándonos a no detener nuestros pasos y participar de formas distintas en nuestro propio viaje.
 Es necesario seguir el rastro de cada una y reflexionar con cada encuentro, y persistir en el juego.
 Yo por mi parte sigo dispuesta seguir soñando cada día en algo más allá de lo evidente.
 Hay tantos detalles que se revelan a nuestro alcance.  
  

Homer Winslow 1836 -1910


Ábrete Sésamo

Sonreía Sherezade
y sus dientes,
como filas de perlas
como blanco granizo
como flores centelleaban al sol.
Por la grandeza de Alá
y en su boca
las más bellas fábulas
cobraban vida 
para el Rey.
Comenzó así,
la bella a relatar de
Alí Babá y los cuarenta ladrones
Ábrete Sésamo,
Alí Babá había seguido a escondidas
como una sombra,
a una banda de ladrones.
Caminaban por el bosque en fila india,
llegaron a la entrada de una gran caverna
escondida entre los arbustos
cuando su jefe, imperioso, ordenó:
"Sésamo, ábrete".
La roca giró sobre su eje
y como una puerta, se abrió.
Monedas de oro, piedras preciosas,
 sables centelleantes
 y alfombras de Bujara.
Orzas de vino preciado
vasos llenos de luces lunares
que iluminaban todo para placer de los ojos.
Cuando los ladrones huyeron al galope
y ya estaban muy lejos
Alí Babá se armó de valor.
Palpitaba su corazón como mil caballos,
asustado y temblando repitió la fórmula mágica:
"Sésamo, ábrete"
La roca giró sobre su eje,
u como una puerta se abrió.
En tal punto, ya de día Sherezade se detuvo
y el cuento se acabó.

Franco Battiato



jueves, 27 de agosto de 2015

Génesis.Terracotas de Antonia Ferrer



...y el tiempo pasa como un suspiro entre tanta grandeza.





































"Una persona puede cambiar de nombre, de calle, de cara,  
pero no puede cambiar de pasión."


(El secreto de sus ojos- Juan José Campanella)

miércoles, 26 de agosto de 2015

La vida escondida

Jamie Wyeth  (6 de julio de 1946) - Wanderer



Me acerco de nuevo hasta esta orilla después de una extensa etapa silente.
 Vuelvo como si llegara por primera vez, con la mirada de un viajero errante que recala en una costa tribal.
 Hechizada por los cantos de sirenas que nunca cesan, y un irresistible aroma a pensamientos del que no puedo ni quiero escapar. Quizá siga buscando repuestas. El extraño placer que se esconde en el desafío y el misterio.



 En esta costa

 lo intento a otro ritmo, junto 
al silencio necesario y
 las almas que siempre me acompañan y susurran en mi oído sus secretos.

 Descifrando el mensaje que llega en el sonido del viento,

 en cada sueño, en cada milagro al que asisto, y entre las cosas sencillas.  
Aprendiendo en cada mirada que encuentro que la felicidad y el amor no son completos si no se pueden compartir.




  The wanderer with uncertainty as only homeland.  El caminante  tiene como única patria la incertidumbre.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

El tiempo


- ¡Ah!, pues ahí está el problema —dijo el Sombrerero—, el tiempo no soporta que lo marquen ni que lo clasifiquen, pero si estuvieras en buenas relaciones con él, podrías hacer lo que quisieras con el reloj; por ejemplo, imagínate que marca las ocho de la mañana y es la hora de comenzar tus lecciones en la escuela, pues bastaría con girar las manecillas un poco y ya sería la una y media ¡hora de comer!
- “¡Ojalá eso fuera verdad!”, dijo la Liebre de Marzo para sus adentros.
- ¿Es así como usted maneja el tiempo? -preguntó Alicia.
- En realidad no —respondió el Sombrerero con un dejo de tristeza— aquello ocurrió en el gran concierto que ofreció la Reina de Corazones; en aquella ocasión a mí me tocaba cantar [...] Recuerdo aquella memorable ocasión —siguió diciendo el Sombrerero—: apenas había entonado la primera estrofa cuando la reina se puso a gritar: “¡Está matando el tiempo! ¡Que le corten la cabeza!”

Alicia en el país de las maravillas / Lewis Carroll / 1865


Arthur Rackhman -Mad hatter's tes party



Si me detengo a pensar, nunca ha sido mi verdadero amigo, 

ni le he dado demasiada importancia,
 hay muchos momentos donde en realidad me olvido de su existencia,, 
y sin que se ofenda más de lo debido,
 son los más hermosos,
 aquellos donde mi corazón late a impulsos musicales.
 Mientras escribo, pinto, recorto, pego o simplemente sueño.
 Allí no existe.
  Quizá por eso ahora pretende vengarse de mi,
y me va devolviendo lentamente las horas,
los minutos, los segundos que no le atendí.
 No me gusta nada esta nueva situación. 
Rendir pleitesía a esta espera.
 Convivir con un espacio de tiempo que parece descongelarse con lentitud.
 Intento avanzar y no me deja, solo puedo atravesarlo a su manera. 
Andando contra un intenso viento helado. 
Me siento agotada por el esfuerzo de la lucha.
Las noticias me esperan en aquella cima lejana.
 La incertidumbre ha crecido a su alrededor, desde lejos no me deja ver el contenido.
 Llega perfectamente envuelto en un grueso papel de futuro. 
Mi enorme curiosidad me hace presentir lo que esconde.
 Puedo soñar con el contenido, eso nadie, ni siquiera  él me lo puede arrebatar. 
Pero, será suficiente? 
Quiere su momento de gloria, ser el portavoz y esta vez gana la batalla. 
No queda más remedio que ponerme a caminar de su lado, y dejar que me lleve de la mano. Sentarme en su eterna mesa a fingir que saboreo su té y soportar su mirada de soslayo y esa sonrisa de vencedor.
Eva


Eso sí, pienso hacerlo en buena compañía. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

Recomponer



He sido un hombre que busca y aún lo sigo haciendo, 
pero ya no busco en las estrellas y en los libros, 
sino en las enseñanzas de mi sangre.
Hermann Hesse


Delphine Vaute


Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos...

Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.

Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo 

de distraer su atención.

De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo:
-"Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie".

Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así.

Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente: Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo".

Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares.
-¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?

De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo:
-Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste?

-Papá, -respondió el niño- yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, ví que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y ví que había arreglado al mundo".



Gabriel García Márquez- (Un rompecabezas)

sábado, 25 de octubre de 2014

Informe de caricias




N. C. Wyeth 


1
La caricia es un lenguaje
si tus caricias me hablan
no quisiera que se callen

2
La caricia no es la copia
de otra caricia lejana
es una nueva versión
casi siempre mejorada

3
Es la fiesta de la piel
la caricia mientras dura
y cuando se aleja deja
sin amparo a la lujuria

4
Las caricias de los sueños
que son prodigio y encanto
adolecen de un defecto
no tiene tacto

5
Como aventura y enigma
la caricia empieza antes
de convertirse en caricia

6
Es claro que lo mejor
no es la caricia en sí misma
sino su continuación

 Mario Benedetti - Uruguay (1920 - 2009)


Una caricia

miércoles, 10 de septiembre de 2014

El don de gustar


 La superluna de la última noche abre de nuevo la puerta a mi Moncollage.
Las calles y los pensamientos poco a poco se desperezan. 
El frescor de esta nueva mañana de Septiembre anuncia que el final del verano está cerca. 
Me siento agradecida y dispuesta a asumir lo vivido durante esta última tregua y los nuevos retos que alimentan mi espíritu. 
Lo más interesante, apreciar cada día el inmenso valor y la fortuna de estar viva y dejarme llevar por la belleza que se esconde en cada lugar, inspirarme en todo lo que veo, leo, abrazo, amo, y seguir buscando el color y el calor que tantas veces se camufla entre la oscuridad y el frío.

Dee Nickerson


Las hadas tenían solemne asamblea, para proceder al reparto de los dones entre todos los recién nacidos, llegados a la vida en las últimas veinticuatro horas.
Todas esas antiguas y caprichosas Hermanas del Destino, todas esas Madres insólitas de la alegría y del dolor, eran muy diversas: unas tenían un aire sombrío y ceñudo; otras, un aire retozón y travieso; unas, jóvenes que habían sido siempre jóvenes; otras, viejas que habían sido siempre viejas.
Todos los padres que tienen fe en las hadas habían venido, llevando cada cual a su recién nacido en brazos.
Los Dones, las Facultades, los Azares favorables, las Circunstancias invencibles, estaban acumulados al lado del tribunal, como los premios en el estrado durante una distribución de premios. Lo que había en este caso de particular era que los Dones no eran recompensa de ningún esfuerzo, sino, muy al contrario, una gracia concedida a aquel que no había vivido todavía, una gracia que podía determinar su destino y convertirse tanto en la fuente de su desgracia como en la de su felicidad.
Las pobres hadas estaban muy atareadas; ya que era enorme la muchedumbre de los solicitantes, y el mundo intermedio, situado entre el hombre y Dios, está sometido, como nosotros a la terrible ley del Tiempo y de su infinita posteridad, los Días, las Horas, los Minutos, los Segundos.
Lo cierto es que iban tan atolondradas como los ministros un día de audiencia, o como empleados del Monte de Piedad cuando una fiesta nacional autoriza los desempeños gratuitos. Creo incluso que, de vez en cuando, miraban la aguja del reloj con tanta impaciencia como jueces humanos que, habiendo permanecido en sesión desde la mañana, no pueden evitar el pensar en la comida, en la familia y en sus queridas zapatillas. Puesto que en la justicia sobrenatural hay un poco de precipitación y de azar, no nos sorprendamos si algunas veces ocurre lo mismo en la justicia humana. En este caso, nosotros mismos seríamos jueces injustos.
Así, quel día se cometieron algunas tonterías que podrían considerarse insólitas si fuera la prudencia, antes que el capricho, el carácter distintivo, eterno, de las hadas.
De este modo, el poder de atraer magnéticamente la fortuna se adjudicó al único heredero de una familia muy rica, el cual, al no estar dotado del menor sentido de la caridad, como tampoco de ninguna concupiscencia de los bienes más visibles de la vida, iba a verse más adelante enormemente embarazado con sus millones.
De este modo, se dieron el amor de lo Bello y la potencia poética al hijo de un sombrío pelanas, cantero de oficio, que no podía, de ningún modo, ayudar las facultades ni cubrir las necesidades de su deplorable progenie.
He olvidado decirles que la distribución, en estos casos solemnes, es inapelable, y que ningún don puede ser rechazado.
Todas las hadas se levantaban ya, creyendo haber cumplido con su trabajo; ya que no quedaba ningún regalo, ninguna largueza que arrojar a toda esa morralla humana; pero un buen hombre, un pobre comerciantillo, tengo entendido, se levantó, asió de su vestido de vapores multicolores al hada que estaba más a su alcance y exclamó:


«¡Oiga, señora! ¡Se olvidan de nosotros! ¡Falta mi pequeño! No quiero haber venido por nada.»



El hada podía verse en un aprieto, ya que no quedaba nada. Sin embargo, se acordó a tiempo de una ley perfectamente conocida, aunque raramente aplicada en el mundo sobrenatural, habitado por esas deidades impalpables, amigas del hombre, y a menudo forzadas a adaptarse a sus pasiones, como son las hadas, los gnomos, las salamandras, las sílfides, los silfos, las nix, los ondinos y las ondinas -me refiero a la ley que otorga a las hadas, en un caso semejante al que nos ocupa, es decir, en caso de agotamiento de lotes, la facultad de dar uno más, suplementario y excepcional, siempre y cuando tenga la imaginación suficiente para crearlo de inmediato.

Así pues, la buena del hada respondió, con un aplomo digno de su rango: «Doy a tu hijo... le doy... ¡el don de gustar!»
«Pero ¿gustar cómo? ¿gustar...? ¿gustar por qué?» preguntó obstinadamente el pequeño tendero, que era, sin duda, uno de esos razonadores tan comunes que son incapaces de elevarse hasta la lógica de lo absurdo.
«¡Porque sí! ¡porque sí!» replicó el hada, irritada, volviéndole la espalda; y se unió al cortejo de sus compañeras, diciéndoles: «¿Qué os parece ese francesito vanidoso, que quiere entenderlo todo, y que, tras obtener para su hijo el mejor lote, se atreve todavía a interrogar y a discutir lo indiscutible?»



-Los dones de las hadas-

Charles Baudelaire

lunes, 2 de junio de 2014

Entrevista

Helga Elsaesser

Interview
explicarle qué pienso
del infinito
el infinito es
sencillamente
un agrio viento frío
que eriza las mucosas
la piel
y las metáforas
le pone a uno en los ojos
lágrimas de rutina
y en la garganta un nudo
de sortilegio
seguramente usted ya se dio cuenta
en el fondo no creo
que exista el infinito.



Bueno sobre política

jesús
sobre política
mi bisabuelo que era liberal
espiaba a las criadas en el baño
mi abuelo el reaccionario
extraviaba la llave de sus deudas
mi padre el comunista
compraba hectáreas con gesto de asco
yo soy poeta
señor
y usted debe saber que los poetas
vivimos a la vuelta de este mundo
claro que usted quizá no tenga tiempo
para tener paciencia
pero debe conocer que en el fondo
yo no creo en la política.



Por supuesto el estilo

qué pienso del estilo
una cosa espontánea que se va haciendo sola
siempre escribí en la cama
mucho mejor que en los ferrocarriles
qué más puedo agregar
ah domino el sinónimo
módico exiguo corto insuficiente
siempre escribo pensando en el futuro
pero el futuro
se quedó sin magia
me olvidaba que usted
ya sabe que en el fondo
yo no creo en el estilo.

El amor el amor
ah caramba
el amor
por lo pronto me gusta
la mujer
bueno fuera
el alma
el corazón
sobre todo las piernas
poder alzar la mano
y encontrarla a la izquierda
tranquila
o intranquila
sonriendo desde el pozo
de su última modorra
o mirando mirando
como a veces se mira
un rato antes del beso
después de todo
usted y yo sabemos
que en el fondo
el amor
el amor
es una cosa seria.
Por favor
esto último

no vaya a publicarlo.

Mario Benedetti

miércoles, 21 de mayo de 2014

Antone y Vicente desde Roma


Si hagués nascut a Roma, fa més de dos mil anys,
viuria en un Imperi, tindríem un esclau,
i àmfores al pati plenes d'oli i vi
i una estàtua de marbre dedicada a mi.

Si hagués nascut a Roma, fa més de dos mil anys,
no faria olor a xampú el teu cabell daurat,
oferiríem bous als déus, brindaríem amb soldats
i ens depertaria un carro pujant per l'empedrat.

I els turistes es fan fotos on tu i jo vam esmorzar,
són les coses bones de passar a l'eternitat,
i una guia els ensenya el mosaic del menjador,
es retraten i passegen per la nostra habitació.

I ara un nen dibuixa a llapis a la sala del museu,
el braçalet de maragdes que t'embolicava el peu
i un submarinista troba els nostres gots i els nostres plats,
són les coses bones de passar a l'eternitat.


Si hubiera nacido en Roma, hace más de dos mil años, 
viviría en un Imperio, tendríamos un esclavo, 
y ánforas en el patio llenas de aceite y vino 
y una estatua de mármol dedicada a mí. 
Si hubiera nacido en Roma, hace más de dos mil años, 
no haría olor a champú tu cabello dorado, 
ofreceríamos toros a los dioses, brindaríamos con soldados 
y nos despertaría un carro subiendo por el empedrado. 
Y los turistas se hacen fotos donde tú y yo desayunamos, 
son las cosas buenas de pasar a la eternidad, 
y una guía les enseña el mosaico del comedor, 
se fotografían  y pasean por nuestra habitación. 
Y ahora un niño dibuja a lápiz en la sala del museo, 
el brazalete de esmeraldas que te envuelve el pie 
y un submarinista encuentra nuestros vasos y nuestros platos, 
son las cosas buenas de pasar a la eternidad.










Imágenes: Antone y Vicente
 Canción: Roma
Autor:Manel

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