miércoles, 10 de septiembre de 2014

El don de gustar


 La superluna de la última noche abre de nuevo la puerta a mi Moncollage.
Las calles y los pensamientos poco a poco se desperezan. 
El frescor de esta nueva mañana de Septiembre anuncia que el final del verano está cerca. 
Me siento agradecida y dispuesta a asumir lo vivido durante esta última tregua y los nuevos retos que alimentan mi espíritu. 
Lo más interesante, apreciar cada día el inmenso valor y la fortuna de estar viva y dejarme llevar por la belleza que se esconde en cada lugar, inspirarme en todo lo que veo, leo, abrazo, amo, y seguir buscando el color y el calor que tantas veces se camufla entre la oscuridad y el frío.

Dee Nickerson


Las hadas tenían solemne asamblea, para proceder al reparto de los dones entre todos los recién nacidos, llegados a la vida en las últimas veinticuatro horas.
Todas esas antiguas y caprichosas Hermanas del Destino, todas esas Madres insólitas de la alegría y del dolor, eran muy diversas: unas tenían un aire sombrío y ceñudo; otras, un aire retozón y travieso; unas, jóvenes que habían sido siempre jóvenes; otras, viejas que habían sido siempre viejas.
Todos los padres que tienen fe en las hadas habían venido, llevando cada cual a su recién nacido en brazos.
Los Dones, las Facultades, los Azares favorables, las Circunstancias invencibles, estaban acumulados al lado del tribunal, como los premios en el estrado durante una distribución de premios. Lo que había en este caso de particular era que los Dones no eran recompensa de ningún esfuerzo, sino, muy al contrario, una gracia concedida a aquel que no había vivido todavía, una gracia que podía determinar su destino y convertirse tanto en la fuente de su desgracia como en la de su felicidad.
Las pobres hadas estaban muy atareadas; ya que era enorme la muchedumbre de los solicitantes, y el mundo intermedio, situado entre el hombre y Dios, está sometido, como nosotros a la terrible ley del Tiempo y de su infinita posteridad, los Días, las Horas, los Minutos, los Segundos.
Lo cierto es que iban tan atolondradas como los ministros un día de audiencia, o como empleados del Monte de Piedad cuando una fiesta nacional autoriza los desempeños gratuitos. Creo incluso que, de vez en cuando, miraban la aguja del reloj con tanta impaciencia como jueces humanos que, habiendo permanecido en sesión desde la mañana, no pueden evitar el pensar en la comida, en la familia y en sus queridas zapatillas. Puesto que en la justicia sobrenatural hay un poco de precipitación y de azar, no nos sorprendamos si algunas veces ocurre lo mismo en la justicia humana. En este caso, nosotros mismos seríamos jueces injustos.
Así, quel día se cometieron algunas tonterías que podrían considerarse insólitas si fuera la prudencia, antes que el capricho, el carácter distintivo, eterno, de las hadas.
De este modo, el poder de atraer magnéticamente la fortuna se adjudicó al único heredero de una familia muy rica, el cual, al no estar dotado del menor sentido de la caridad, como tampoco de ninguna concupiscencia de los bienes más visibles de la vida, iba a verse más adelante enormemente embarazado con sus millones.
De este modo, se dieron el amor de lo Bello y la potencia poética al hijo de un sombrío pelanas, cantero de oficio, que no podía, de ningún modo, ayudar las facultades ni cubrir las necesidades de su deplorable progenie.
He olvidado decirles que la distribución, en estos casos solemnes, es inapelable, y que ningún don puede ser rechazado.
Todas las hadas se levantaban ya, creyendo haber cumplido con su trabajo; ya que no quedaba ningún regalo, ninguna largueza que arrojar a toda esa morralla humana; pero un buen hombre, un pobre comerciantillo, tengo entendido, se levantó, asió de su vestido de vapores multicolores al hada que estaba más a su alcance y exclamó:


«¡Oiga, señora! ¡Se olvidan de nosotros! ¡Falta mi pequeño! No quiero haber venido por nada.»



El hada podía verse en un aprieto, ya que no quedaba nada. Sin embargo, se acordó a tiempo de una ley perfectamente conocida, aunque raramente aplicada en el mundo sobrenatural, habitado por esas deidades impalpables, amigas del hombre, y a menudo forzadas a adaptarse a sus pasiones, como son las hadas, los gnomos, las salamandras, las sílfides, los silfos, las nix, los ondinos y las ondinas -me refiero a la ley que otorga a las hadas, en un caso semejante al que nos ocupa, es decir, en caso de agotamiento de lotes, la facultad de dar uno más, suplementario y excepcional, siempre y cuando tenga la imaginación suficiente para crearlo de inmediato.

Así pues, la buena del hada respondió, con un aplomo digno de su rango: «Doy a tu hijo... le doy... ¡el don de gustar!»
«Pero ¿gustar cómo? ¿gustar...? ¿gustar por qué?» preguntó obstinadamente el pequeño tendero, que era, sin duda, uno de esos razonadores tan comunes que son incapaces de elevarse hasta la lógica de lo absurdo.
«¡Porque sí! ¡porque sí!» replicó el hada, irritada, volviéndole la espalda; y se unió al cortejo de sus compañeras, diciéndoles: «¿Qué os parece ese francesito vanidoso, que quiere entenderlo todo, y que, tras obtener para su hijo el mejor lote, se atreve todavía a interrogar y a discutir lo indiscutible?»



-Los dones de las hadas-

Charles Baudelaire

jueves, 26 de junio de 2014

Adán y Eva



"...Y la belleza no es una necesidad, sino un éxtasis. No es una sedienta boca, ni una vacía mano extendida. Sino más bien, un corazón ardiente y un alma encantada. No es la imagen que ves ni la canción. Que escuchas. La belleza es una imagen que ves cerrando los ojos y una canción que escuchas tapando los oidos."
                                   Gibran Khalil-El profeta

(Ferenc Cakó, es un artista húngaro especialista en la animación de arena. La ciudad de Valencia tiene la suerte estos días de acogerle y disfrutar de la grandeza de su arte. Su espectáculo me fascina.)

lunes, 9 de junio de 2014

Cumplir sueños



¡Cuántos nuevos y maravillosos especímenes habría podido observar aún si el Nautilus no se hubiese adentrado más y más en las capas profundas!




Existen personas que no se limitan a contemplar el vuelo de las aves en el cielo o los peces bajo el mar. Son aquellos que admiran un paisaje, lo interiorizan y después en sus sueños lo imaginan distinto y hacen realidad lo imposible.
Hace poco tuve el privilegio de asistir al grandioso espectáculo de los sueños voladores. 
Lo organizaron un grupo de niños grandes. Son personas que viven de fotma distinta a los demás 
 Mientras algunos después de soñar, se conforman,  olvidan y dejan pasar de largo los sueños de la noche, hay otros que al amanecer, (esa hora extraña donde la luz exterior aparece y todo lo soñado se confunde y se pierden irremisiblemente). Sólo unos pocos permanecen aferrados a ellos, porque saben de su gran importancia y que justo allí residen las verdades y los anhelos más ocultos.  
En ese magnifico lugar donde viven se logran con facilidad imposibles. Por eso después de soñar se levantan, escriben, dibujan, imaginan, crean y guardan cuidadosamente. Algunas veces doblados en cajas de mago, para hacerlos salir en el momento adecuado. (Con extrema delicadeza, porque los sueños si no se los tratan con la ternura que merecen se destruyen con mucha facilidad, como todo lo verdaderamente hermoso).
Algunos viajan por el mundo en busca del cielo más bello. Hay tantos cielos hermosos que resulta difícil elegir,  por suerte en el camino encuentran a otros soñadores con su mismo afán,  y descubren que juntos les resulta más fácil, entonces deciden (en ocasiones) unirse y compartir sus historias para regalarlas al mundo. 
 Los vi llegar un día a la playa Malvarrosa de Valencia donde conozco a algunos de esos niños grandes. 
Allí donde el cielo es limpio y en primavera sopla el viento justo capaz de elevar cualquier sueño. 
Llegaron de países lejanos en coches y camiones conducidos por sus propietarios, 
aquellos que un día siendo niños quedaron tan fascinados por lo soñado que decidieron elevarlo al cielo aliandose con el viento.
Las gaviotas inteligentes y curiosas también los vieron llegar, por eso detuvieron  su vuelo por unas horas y se unieron a los que nos convertimos en afortunados espectadores del gran espectáculo.
 La arena limpia de sombrillas, bañistas, y toallas dejo paso a los artistas, que utilizaron el cielo y el mar como lienzo. 
Fuimos testigos  de como fueron depositando sus cajas mágicas, abriéndolas y desplegando con sumo cuidado cada uno de aquellas enormes cometas oníricas,  que ante nuestra mirada atónita levantaron un vuelo poderoso. 
Los mismos que les otorgaron el privilegio de vivir y volar, los dominaron con maestría. 
Tuve la sensación de que formaba parte de esas enormes cometas que surcaban el cielo y que con ellas viajaba y lo vivían desde las nubes.  
Los conductores mantuvieron esos sueños unidos a la tierra por hilos que ellos mismos soltaban, controlaban y decidieron la altura y el tiempo del vuelo mientras sus rostros reflejaban el brillo del sueño cumplido.
He visto en acción a aquellos que han aprendido que es posible sacar cualquier especie del fondo del mar y conseguir que se eleve a la más alto.
  Una visión sublime, digna de ser recordada.
Las especies acuáticas que un día imaginó Julio Verne salen de las profundidades del mar y bucean ante nuestros ojos. 
Eva



" Entre los peces me llamaron particularmente la atención unos óseos pertenecientes al género de los gobios, y otros del mismo género, de dos decímetros de largo, sembrados de motas blancuzcas y amarillas. Admiré también numerosas medusas, y las más bellas del género, por cierto, las crisaoras, propias de las aguas que bañan las Malvinas. Unas veces parecían sombrillas semiesféricas muy lisas, surcadas por líneas de un rojo oscuro y terminadas en doce festones regulares, y otras, parecían canastillos invertidos de los que se escapaban graciosamente anchas hojas y largas ramitas rojas. Nadaban agitando sus cuatro brazos foliáceos, y dejaban flotar a la deriva sus opulentas cabelleras de tentáculos. Me hubiera gustado conservar alguna muestra de estos delicados zoófitos, pero no son más que nubes sombras, apariencias, que se funden y se evaporan fuera de su elemento natal."






Yo lo espero. Espero también que su potente aparato haya vencido al mar en su más terrible abismo, que el Nautilus haya sobrevivido allí donde tantos navíos han perecido. Si así es, si el capitán Nemo habita todavía el océano, su patria adoptiva, ¡ojalá pueda el odio apaciguarse en su feroz corazón! ¡Que la contemplación de tantas maravillas apague en él el espíritu de venganza! ¡Que el justiciero se borre en él y que el sabio continúe la pacifica exploración de los mares! Si su destino es extraño, es también sublime. ¿No lo he comprendido yo mismo? ¿No he vivido yo diez meses esa existencia extranatural? Por ello, a la pregunta formulada hace seis mil años por el Eclesiastés: «¿Quién ha podido jamás sondear las profundidades del abismo?», dos hombres entre todos los hombres tienen el derecho de responder ahora. El capitán Nemo y yo.


Veinte mil leguas de viaje submarino

 Julio Verne


lunes, 2 de junio de 2014

Entrevista

Helga Elsaesser

Interview
explicarle qué pienso
del infinito
el infinito es
sencillamente
un agrio viento frío
que eriza las mucosas
la piel
y las metáforas
le pone a uno en los ojos
lágrimas de rutina
y en la garganta un nudo
de sortilegio
seguramente usted ya se dio cuenta
en el fondo no creo
que exista el infinito.



Bueno sobre política

jesús
sobre política
mi bisabuelo que era liberal
espiaba a las criadas en el baño
mi abuelo el reaccionario
extraviaba la llave de sus deudas
mi padre el comunista
compraba hectáreas con gesto de asco
yo soy poeta
señor
y usted debe saber que los poetas
vivimos a la vuelta de este mundo
claro que usted quizá no tenga tiempo
para tener paciencia
pero debe conocer que en el fondo
yo no creo en la política.



Por supuesto el estilo

qué pienso del estilo
una cosa espontánea que se va haciendo sola
siempre escribí en la cama
mucho mejor que en los ferrocarriles
qué más puedo agregar
ah domino el sinónimo
módico exiguo corto insuficiente
siempre escribo pensando en el futuro
pero el futuro
se quedó sin magia
me olvidaba que usted
ya sabe que en el fondo
yo no creo en el estilo.

El amor el amor
ah caramba
el amor
por lo pronto me gusta
la mujer
bueno fuera
el alma
el corazón
sobre todo las piernas
poder alzar la mano
y encontrarla a la izquierda
tranquila
o intranquila
sonriendo desde el pozo
de su última modorra
o mirando mirando
como a veces se mira
un rato antes del beso
después de todo
usted y yo sabemos
que en el fondo
el amor
el amor
es una cosa seria.
Por favor
esto último

no vaya a publicarlo.

Mario Benedetti

sábado, 31 de mayo de 2014

Mi Peter Pan


"La vida tiene sus fases."


Dani Martín - Concierto en Valencia


Un día llega a mí la calma, 
mi Peter Pan hoy amenaza,
 aquí hay poco que hacer. 

Me siento como en otra plaza, 
en la de estar solito en casa, 
será culpa de tu piel.

Será que me habré hecho mayor, 
que algo nuevo ha tocado este botón, 
para que Peter se largue. 

Y tal vez viva ahora mejor, 
más a gusto y más tranquilo en mi interior. 

Que campanilla te cuide y... te guarde. 

A veces gritas desde el cielo, 
queriendo destrozar mi calma. 
Vas persiguiendo como un trueno 
para darme ese relámpago azul 

ahora me gritas des de el cielo, 
pero te encuentras con mi alma, 
conmigo ya no intentes nada 
parece que el amor me calma.. me calma. 

Si te vas muy bien,  llévate la parte que me sobra a mí.
Si te marchas viviré con la paz que necesito 
Y tanto ansié 

Mas un buen día junto a mi 
Parecía que quería quedarse aquí. 
No había manera de echarle 

Si Peter no se quiere ir 
La soledad después querrá vivir en mi. 
La vida tiene sus fases, sus fases. 

A veces gritas desde el cielo 
queriendo destrozar mi calma, 
vas persiguiendo como un trueno 
para darme ese relámpago azul. 

Ahora me gritas desde el cielo 
pero te encuentras con mi alma 
conmigo ya no intentes nada 
parece que el amor me calma.. 

a veces gritas des de el cielo 
queriendo destrozar mi calma 
vas persiguiendo como un trueno 
para darme ese relámpago azul 

ahora me gritas desde el cielo 
pero te encuentras con mi alma, 
conmigo ya no intentes nada, 
parece que el amor me calma.. me calma. 

Cuando te marches creceré, 
recorriendo tantas partes que olvide, 
y mi tiempo ya lo ves, 

tengo espacio y es el momento de crecer. 

Si te machas viviré, 
con la paz que necesito y tanto ansié. 

Espero que no vuelva más 
que se quede tranquilito como está,
que ya tuvo bastante. 

Fue tiempo para no olvidar, 
la zona mala quiere ahora descansar. 
Que campanilla te cuide y te guarde

Dani Martín







martes, 27 de mayo de 2014

Amar



-"Te amo" - dijo el principito... 
-"Yo también te quiero" - dijo la rosa.
 -"No es lo mismo" - respondió él... 
..."Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, 
no porque me debas nada, no con posesión egoísta, 
sino estar, en silenciosa compañía.
 Amar es saber que no te cambia el tiempo, 
ni las tempestades, ni mis inviernos.
 Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre,
 madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. 
Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. 
La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.
-"Ya entendí" - dijo la rosa."
 -" No lo entiendas, vívelo" - agregó el principito.

fragmento del Principito- Antoine de Saint Exupéry

domingo, 25 de mayo de 2014

Primer año de Alicia


La benjamina de la familia cumple hoy su primer año y hay que celebrarlo.
Pocas cosas resultan tan fascinantes como reconocer el milagro de la vida en la mirada de un bebé, descubrir con nueva ilusión cada cambio, una nueva iniciación, una nueva aventura, una nueva vida.
 Como nacen los dientes, el pelo, los primeros pasos, las primeras palabras, y en cada uno de esos momentos te rindes, te conmueves, y entiendes que justo acabas de encontrar la conexión profunda y sincera con el origen del amor.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Antone y Vicente desde Roma


Si hagués nascut a Roma, fa més de dos mil anys,
viuria en un Imperi, tindríem un esclau,
i àmfores al pati plenes d'oli i vi
i una estàtua de marbre dedicada a mi.

Si hagués nascut a Roma, fa més de dos mil anys,
no faria olor a xampú el teu cabell daurat,
oferiríem bous als déus, brindaríem amb soldats
i ens depertaria un carro pujant per l'empedrat.

I els turistes es fan fotos on tu i jo vam esmorzar,
són les coses bones de passar a l'eternitat,
i una guia els ensenya el mosaic del menjador,
es retraten i passegen per la nostra habitació.

I ara un nen dibuixa a llapis a la sala del museu,
el braçalet de maragdes que t'embolicava el peu
i un submarinista troba els nostres gots i els nostres plats,
són les coses bones de passar a l'eternitat.


Si hubiera nacido en Roma, hace más de dos mil años, 
viviría en un Imperio, tendríamos un esclavo, 
y ánforas en el patio llenas de aceite y vino 
y una estatua de mármol dedicada a mí. 
Si hubiera nacido en Roma, hace más de dos mil años, 
no haría olor a champú tu cabello dorado, 
ofreceríamos toros a los dioses, brindaríamos con soldados 
y nos despertaría un carro subiendo por el empedrado. 
Y los turistas se hacen fotos donde tú y yo desayunamos, 
son las cosas buenas de pasar a la eternidad, 
y una guía les enseña el mosaico del comedor, 
se fotografían  y pasean por nuestra habitación. 
Y ahora un niño dibuja a lápiz en la sala del museo, 
el brazalete de esmeraldas que te envuelve el pie 
y un submarinista encuentra nuestros vasos y nuestros platos, 
son las cosas buenas de pasar a la eternidad.










Imágenes: Antone y Vicente
 Canción: Roma
Autor:Manel

lunes, 12 de mayo de 2014

Desde las alturas


Esta foto fue capturada por mi padre desde la terraza una mañana de verano del año 1984. La he encontrado en un álbum  por casualidad, buscando otra imagen. Confieso que nunca antes de este momento me había detenido a contemplar detenidamente y hoy me ha conmovido.
Reconozco esas dos pequeñas figuras que salen del agua, somos Jorge y yo cuando todos nos veían como novios. 
Desde que nos conocemos compartimos la misma pasión por el mar.  Nadar en las primeras horas del día cuando todo está en calma y el agua parece que te acoge más clara y fresca. Pequeños peces nos rodean con curiosidad, algunos hasta nos besan. Los cangrejos de esconden. Las gaviotas se acercan buscando su comida. Puedes ver de cerca la blancura de su vuelo. Si te acuestas y abres los ojos... la inmensidad.
 Después de una hora sumergido y balanceado uno se siente renovado y feliz, por eso cuando llega el verano intentamos aprovechar cualquier oportunidad y no perder esa costumbre. 
Lo curioso ha sido comprobar como alguien ha subido muy temprano a la azotea, con su pequeña e inseparable "camareta", a capturar y  disfrutar de nuestra felicidad que es la suya. Entiendo porqué nunca me siento sola. 
Ha conseguido hacer inmortal ese momento que ahora puedo ver a través de sus ojos verdes.


¿Es un defecto ser feliz? Lo he pensado muchas veces. Ahora sigo haciéndolo a menudo. Incluso a veces he dicho que quienes son capaces de ser felices son también malvados y estúpidos. Pero de vez en cuando también he pensado que ser feliz no es un defecto, sino una muestra de inteligencia.
Cuando mi hijita Rüya y yo vamos a bañarnos al mar soy el hombre más feliz del mundo. ¿Qué puede pretender de la vida el hombre más feliz del mundo? Seguir siéndolo, por supuesto. Y uno comprende que para conseguirlo debe hacer siempre las mismas cosas. Así que nosotros hacemos siempre lo mismo.


Orhan Pamuk (Estambul, 1952) perteneciente al libro "Otros colores".
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