martes, 24 de julio de 2012

Nostálgica 2.0

Henry Herbert La Thangue  1859 – 1929
  
                                                             El apagón analógico
Sé que voy a quedar como un nostálgico transnochado. Un subproducto romántico-rancio del último cuarto del siglo XX. Y es sólo una sensación que dura milésimas de segundos (mi alma se reinicia en digital de nuevo en 0,0001, lo juro. No estoy tan mal). Pero cuando oigo eso del apagón analógico siento que se está dando el tiro de gracia a los tirachinas; los tira culos; las peonzas; las canicas; las carreras de chapas; los vinilos; las cartas de amor o de odio; las tinieblas; las sesiones de grabación todos juntos; las casetes; pedir salir a una chica; robar peras; cambiarse cómics; echarse un Tetris en los recreativos; jugar a la pared con los cromos; colarse en la fábrica abandonada; agarrarse al último vagón del metro; pedir por mí y por todos mis compañeros; hacer pellas en tutoría; los dibujos animados a mano; quedar en el puente; planear una aventura nocturna; escribir versos malos en un cuaderno de anillas a boli Bic negro; fumar petas en el descampado…
Podéis reíros, ¡oh jóvenes hordas púberes del siglo XXI! Pero yo vaticino que dentro de un par de décadas uno de vosotros colgará una columna/holograma en la Rolling Stone virtual recordando las abreviaturas de los mensajes (cuando aún había que teclearlos), el Messenger, las gafas para ver en 3D Avatar… Suponiendo que no vuelva a poner los contadores a cero un temblor de tierra a escala global, un tsunami planetario o el último grito en bombas de destrucción masiva, claro. Hasta el mes que viene.
Rubén Pozo

http://rollingstone.es/blogs/view/el-apagon-analogico

lunes, 23 de julio de 2012

¡Feliz cumpleaños princesa!

   No te voy a decir todo lo que te queremos, que bien lo sabes. Gracias  por ser tan maravillosa.


   "Brothers and sisters are as close as hands and feet."

jueves, 19 de julio de 2012

El enamorado


Infografía arte digital- Alberto Durero


El enamorado

Lunas, marfiles, instrumentos, rosas, 
lámparas y la línea de Durero, 
las nueve cifras y el cambiante cero, 
debo fingir que existen esas cosas. 

Debo fingir que en el pasado fueron 
Persépolis y Roma y que una arena 
sutil midió la suerte de la almena 
que los siglos de hierro deshicieron. 

Debo fingir las armas y la pira 
de la epopeya y los pesados mares 
que roen de la tierra los pilares. 

Debo fingir que hay otros. Es mentira. 
Sólo tú eres. Tú, mi desventura 
y mi ventura, inagotable y pura.
Jorge Luis Borges

miércoles, 18 de julio de 2012

Crecer



Aslán (C. S. Lewis, autor de las Crónicas de Narnia)



Me gusta el codillo pero estoy seguro de que en mi infancia no me habría gustado nada. Sin embargo,  sigue gustándome la limonada. Yo llamo a esto crecer o desarrollarse porque ahora soy más rico de lo que era: si antes sólo disfrutaba de una cosa, ahora lo hago de dos. Si tuviera que perder el gusto por la limonada para que me gustase el codillo, yo no llamaría a eso crecimiento, sino simple cambio. Ahora me gustan Tolstói y Jane Austen y Trollope, pero también los cuentos de hadas, y a eso yo le llamo crecer.
De este y otros mundos -C.S.Lewis

domingo, 15 de julio de 2012

Ternura


Hoy he visto un vídeo que me ha encantado y que quisiera compartir con vosotros.



viernes, 13 de julio de 2012

"Feliz verano"

Federico Andreotti 1847-1930



"Hay muchas cosas buenas que salen gratis. Pasear por la mañana temprano, cuando el sol es tierno, tímido como la brisa que coquetea con las hojas de los árboles. Caminar de madrugada por calles tan llenas de gente como en los mediodías del invierno, para asombrarse de la euforia silenciosa de las parejas que se besan en los bancos, o apoyadas en los pilares de las plazas porticadas. Los que viven cerca del mar lo tienen fácil, pero también es una fiesta meter en una tartera la comida prevista para consumir en casa, despacharla sobre una manta, en la hierba de algún parque, y tumbarse después a la sombra. Asistir a los conciertos de las bandas que suelen tocar en quioscos de parques y plazas mayores los domingos por la mañana. Y frecuentar las bibliotecas públicas, mientras duren.


Hay muchas cosas buenas que salen muy baratas. Una botella de vino para beberla despacio, en casa, al atardecer y entre amigos. Un buen libro de bolsillo, que proporciona una emoción que dura más que el vino y cuesta casi lo mismo. Un cine de verano, el lugar ideal para hacer manitas. Una ración de ensaladilla rusa y dos cañas, en la terraza de un bar cualquiera, antes o después del cine de verano. Enamorarse es un milagro todavía más barato, tan caro que, sin embargo, no se puede fabricar.

El verano es el tiempo de la felicidad. Apúrenlo y no piensen en el invierno que nos espera. Porque nuestros abuelos lo tuvieron muchísimo peor que nosotros y si no hubieran vivido, si no hubieran sabido disfrutar de la vida, si no se hubieran enamorado en tiempos atroces, nosotros no estaríamos aquí. Si existe una cosa que sabemos hacer bien los españoles es ser pobres. Lo hemos sido casi siempre, pero eso no nos ha hecho más desgraciados, ni más tristes que los demás. Recuérdenlo y sean felices, porque la felicidad también es una forma de resistir."
Almudena Grandes  
Almudena Grandes, diario El País, 9 de julio de 2012

jueves, 12 de julio de 2012

El reloj


Robert Auer 1873-1952
                                   Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj
                                                                                                                                 Julio Cortázar

miércoles, 11 de julio de 2012

La tierra giró para acercarnos...


Dante Gabriel Rossetti 1828-1882



La tierra giró para acercarnos
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente
llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.


Eugenio Montejo


martes, 10 de julio de 2012

Toni y Silvio

 Burla burlando ya van seis delante

Más allá de los cincuenta años empezamos a morirnos poco a poco en otras muertes. Los grandes magos, los chamanes de la juventud parten sucesivamente. A veces ya no pensábamos tanto en ellos, se habían quedado atrás en la historia; other voices, other rooms nos reclamaban. De alguna manera estaban siempre allí, pero como los cuadros que ya no se miran como al principio, los poemas que sólo perfuman vagamente la memoria.

Entonces —cada cual tendrá sus sombras queridas, sus grandes intercesores— llega el día en que el primero de ellos invade horriblemente los diarios y la radio. Tal vez tardaremos en darnos cuenta de que también nuestra muerte ha empezado ese día; yo sí lo supe la noche en que en mitad de una cena alguien aludió indiferente a una noticia de la televisión, en Milly-la-Forêt acababa de morir Jean Cocteau, un pedazo de mí también caía muerto sobre los manteles, entre las frases convencionales.

Los otros han ido siguiendo, siempre del mismo modo, Louis Armstrong, Pablo Picasso, Stravinski, Duke Ellington, y anoche, mientras yo tosía en un hospital de La Habana, anoche en una voz de amigo que me traía hasta la cama el rumor del mundo de afuera, Charles Chaplin. Saldré de este hospital. Saldré curado, eso es seguro, pero por sexta vez un poco menos vivo.




Toni y Silvio
Una llamada de mi hermano en mitad de la tarde.
- Acabo de colgar un video de Silvio en youtube...- me dice,
- Es una canción especial , "Cita con ángeles" , -estoy de acuerdo ...- le contesto,
 una auténtica obra de arte.
- Me sirvo un zumo frío, hace calor, en la pantalla comienzan a aparecer los ángeles,  escucho  la canción que se mezcla con las imágenes que ahora la acompañan dotándola de mayor intensidad.  Me encanta  el trabajo que ha hecho Toni, lo entiendo, un tributo al genio, al arte, al significado de Silvio en su vida  y en la de todos los hermanos. Además aprendió a tocar la guitarra por cantar sus canciones y hoy me ha regalado la inspiración. Está aquí: "pensar en  unas palabras para Silvio".
Me viene a la memoria este texto de Cortázar que leí recientemente por sugerencia de mi amiga Clarissa, que me gustó tanto y me hizo reflexionar sobre los verdaderos chamanes que nos acompañan y nos hacen sentirnos vivos, sólo unos pocos de ellos permanecen, no parten ni se esfuman con el tiempo.
 Se quedan a nuestro lado, perfumando nuestros hogares, y ahora hasta nuestros hijos.
  Sin duda Silvio forma parte de una lista emocional. 
Ahora que la mayor de mis hermanos se acerca ya al medio siglo y dentro de casi nada llega mi turno, 
 sólo espero que aún podamos asistir juntos a muchos conciertos más y disfrutar tanto como hasta ahora  de esos emocionantes momentos.

                                                                                                                                              Eva







lunes, 9 de julio de 2012

Nubes

Chris Anthony

¡Oh las nubes hermosas y eternamente cambiantes! Yo era un niño ignorante y las amaba ya, sintiendo acaso la atracción de nuestra semejanza. También yo sería una nube más, atravesando, rauda, el cielo de la vida. Yo sería también un eterno caminante, forastero en cualquier parte y suspendido siempre entre el tiempo y la eternidad. Quizá por eso han sido las nubes unas buenas amigas, unas verdaderas hermanas mías. No podía salir a la calle sin cambiar con ellas un saludo, sin que me hicieran señas con sus algodones hinchados por el viento y yo correspondiera con una sonrisa a su amabilidad. Y nunca he olvidado sus formas, sus suaves tonalidades, sus juegos, sus danzas, sus bailes y descansos. Su realidad, celeste y terrena al mismo tiempo. Y sus cuentos llenos de fantasía.

Peter Camenzind, I-Hermann Hesse

jueves, 5 de julio de 2012

¿Duermes? Sí, duerme...




"¿Duermes? Sí, duerme, no escuches a tu madre enfurecida contra sí misma, con el pánico aferrado a su garganta. Duerme, respira saciado, crece, pero poco, lentamente, vive, pero a escondidas. Aguardo tu primera sonrisa para taparla, no sea que deslumbre al mundo y te denuncie. Duerme, mañana verás la primera luz de tu vida y tendrás a tu lado la primera sombra. Dentro de mí no la hacías. Duerme, sueña que sigues allí, que tu vida tiene aún mis señas. En sueños podrás volver cuando quieras.
Qué vacío me has dejado, qué espacio inútil dentro de mí debe aprender a cerrarse. Mi cuerpo ha perdido el centro, de ahora en adelante somos dos que están separados, dos que pueden abrazarse pero que jamás volverán a ser una sola persona. Por el suelo, entre las piedras del establo, está la placenta, el saco vacío de nuestra espera.
Está empalideciendo la luz de la estrella, el día se acerca arrastrándose desde oriente y desgozna la noche. Los pastores cuentan las ovejas antes de diseminarlas por los pastos. Iosef está en la puerta. Ieshu, niño mío, te presento al mundo. Entra Iosef, este es ahora tu hijo."

"En el nombre de la madre", de Erri de Luca

 Trad. Carlos Gumpert. Ed. Siruela

















Imágenes:Claudia Tremblay
 

miércoles, 4 de julio de 2012

Microrrelato


Danielle Richard

"El sol acababa de ponerse y no se distinguían bien los movimientos de la pradera. Tampoco el contorno de quien caminaba al fondo, junto a lo que parecía un perro.
Pero yo, sentado en el porche, sabía quién era, quién avanzaba pausadamente pero en un instante estaba a pocos metros, a punto de bordear la casa hacia el pueblo.
Tantos años, y era inconfundible. La llamé. Nos saludamos, co
mo conocidos. El perro, nunca visto, me miraba con familiaridad. Ella tenía la misma piel dorada del final de los veranos, y al sonreír guiñaba los ojos de igual manera.
Salvé decididamente el metro y medio que nos separaba y la besé en el cuello. Amagó retirarse, un gesto mínimo, pero seguía parloteando. Mis labios lo notaban en su garganta. Besaban con intensidad creciente y ella empezó a responder, desdibujando sus palabras civilizadas, antes de que yo las succionara.
Al levantar la cabeza, la pradera era playa, la de las tardes adolescentes en largo y cortado silencio, a la espera de aquel paso vehemente.
Dos momentos de la eternidad. Entre medias, una vida de viajes, carrera, familia, negocios.
Estabas distraído, musitó ella."

martes, 3 de julio de 2012

Show must go on

       Con apenas once años comenzó su afición por la fotografía, experimentando con las luces y sombras. Con la ayuda de un trípode empezó a rodar pequeños cortos donde realizaba con asombrosa habilidad las funciones de guionista, directora, montaje, vestuario y protagonista, en algunas ocasiones utilizando colaboraciones de alguna amiga o familiar cercano ( yo misma). En el peor de los casos, cuando nadie podía interpretar el papel de actor secundario, cortando la escena y adoptando ella misma diferente personalidad, estilo y voz, obtenía un resultado doblemente original, tan fascinante como inesperado.
 Aprovechando las reuniones familiares, mi hermano y orgulloso padre de la criatura, proyectaba las cintas que resultaban asombrosamente profesionales y además aportaban la complejidad del mundo adulto, expresado con  fantasía y visto con la simpleza de una niña.
Sin duda, no una niña común, ella al igual que su hermana esconde un talento innato para el arte, unido a la magia que sólo puede aportar la sensibilidad.
Es una verdadera lástima que por el contenido privado de estos cortos, sólo los podamos disfrutar en el ámbito familiar, pero éstas son la últimas fotografías que ha realizado Elisa con trece años.
Las imágenes hablan por sí solas.




















lunes, 2 de julio de 2012

¿Acaso hace falta algo más?

William Henry Margetson (1861-1940)

La oigo subir por la escalera,
es ella, pienso,
estoy seguro,
sólo ella es capaz
de sacarle esa música
al cemento,
ya está aquí,
abro la puerta, la ayudo
con las bolsas:
pan, jamón,
cerveza, café, queso...,
comemos
y nos reímos un rato
del mundo.
¿Qué por qué?
Ni lo sé
ni me importa.
Es jueves,
tres de marzo,
un día gris, oscuro,
sin historia,
un día de perros, sí,
pero estamos enamorados.
¿Acaso hace falta más?
 

Acaso hace falta algo más - Karmelo C. Iribarren.



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