Poca cosa le pido a una película para que llegue verdaderamente a cautivarme: Una buena historia que contenga muchos mensajes, una banda sonora acorde... , unos actores que transmitan con la mirada..., una fotografía que consiga recrear el ambiente adecuado. No demasiado.
Cuando todos esos componentes se mezclan en la proporción exacta es como contemplar el cuadro "El círculo mágico" de John William Waterhouse,... se produce el hechizo, y esa alquimia resultado de muchos ingredientes combinados con arte
se introducen dentro de uno mismo.
No puedo ocultar que soy una apasionada del cine, cuando una película me atrapa siento una satisfacción inmensa que conforta mi espíritu algo parecido a lo que sentía de pequeña al escuchar un cuento.
Por desgracia pocas veces una historia llega a envolver mis sentidos hasta emocionarme. Al contrario que ocurre con la lectura de un libro donde tu imaginación puede volar a su modo, en el cine el autor te propone adentrarte directamente en su sueño.
Todavía recuerdo el día que vi esta película (que en realidad son dos), una noche calurosa de verano, era sábado, de esos días que a uno le apetece una cena agradable y una buena sesión de cine, y todo esto, (que no es poco), si llega a cumplirse se convierte casi en magia.
La mejor juventud se convertiría hasta el día de hoy en mi película favorita, me llegó directa al corazón y los descubrimientos se comparten.
Pasé una noche despierta y emocionada, consciente de asistir al espectáculo de una joya del cine moderno, intima y familiar.
Lo que comenzó como un argumento interesante, fue convirtiéndose en algo más profundo, incalificable me encontré frente a una historia bien construida, plagada de personajes reales, a los que ves crecer y cambiar, complejos, con carácter, únicos .
Me mantuvo despierta hasta altas horas de la madrugada, riendo y llorando con ellos viviendo momentos alegres y otros dramáticos, esos que a veces nos tocan vivir, en los que parece que nos derrumben y después con el tiempo descubres que sirvieron para hacernos más fuertes. Uno de los aciertos de esta película es que existe una armonía entre las historias de los personajes y los acontecimientos históricos que van sucediendo en la evolución de Italia, desde las inundaciones de Florencia, las protestas estudiantiles en Turín, las Brigadas Rojas, el asesinato de Giovanni Falcone, incluso el Mundial de Fútbol del 82 ganado por este país.
Con la consciencia de estar asistiendo a una clase magistral de vida, moviéndome sólo para beber, o encenderme un cigarrillo (cuando todavía fumaba), hasta el "Fine".
Luego no pude dormir y durante un largo espacio de tiempo, me hizo reflexionar, pensar en el transcurso de la vida donde a pesar de las tristezas por pérdida de seres queridos, hay muchas otras cosas que nos acompañan. y alegran nuestro espíritu.
Una oda a la vida, al amor y a los lazos familiares.
Después de verla sientes unas irremediables ganas de disfrutar de la vida.
Si no la conocéis, os la recomiendo, segura de que os regalo seis y horas intensas, y una noche tan inolvidable como la mía. dejaos empapar por su belleza y a ver qué pasa...
La canción de la película es "A chi" de Franco Leali, y esta es su preciosa letra:
"Sólo durante los tiempos difíciles es donde las personas llegan a entender lo difícil que es ser dueño de sus sentimientos y pensamientos."
Antón Chéjov
Antón Chéjov (1860-1904) fue un médico, escritor y dramaturgo ruso. Sus historias atraviesan el tiempo y, en este viaje, salen reforzadas.
Ojos negros, la película de Nikita Mikhalkov
Incorporando varios relatos cortos de Antón Chéjov, Ojos negros (1987) fue protagonizada por Marcello Mastroianni como un hombre mayor que cuenta la historia de un amor que tuvo en su juventud con una mujer a la que ha sido incapaz de olvidar. El film fue aclamado internacionalmente, recibiendo Mastroianni el premio al mejor actor en el Festival de Cannes y la nominación a un premio Óscar por su actuación.
Dos románticas, mi hija y yo intentando aprender inglés, con "North and South", al llegar el cuarto capítulo, este intenso momento, ¡ganas de gritar!, y ya no quedan palomitas...
Para definir esta película, pienso... Entrañable. Aún hoy cuando casualmente tropiezo con la imagen de alguna escena o aparece alguno de sus actores en televisión, siempre me provoca una sonrisa y sobre todo me trae bonitos recuerdos de "cine de verano en familia".
Una historia para reflexionar.
Escena de Intocable
El negro
Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta. Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: "Pero qué chiflados están los europeos".
Así como del fondo de la música brota una nota que mientras vibra crece y se adelgaza hasta que en otra música enmudece, brota del fondo del silencio otro silencio, aguda torre, espada, y sube y crece y nos suspende y mientras sube caen recuerdos, esperanzas, las pequeñas mentiras y las grandes, y queremos gritar y en la garganta se desvanece el grito: desembocamos al silencio en donde los silencios enmudecen .
la comunicación y complicidad que se produce entre el público y la pantalla es tanto más mágica cuanto se establece a través de sentimientos y sensaciones.
"En realidad, cuando mentimos lo hacemos con palabras. En silencio es mucho más difícil hacerlo."
Amar y ser amada, segùn me ha confirmado el tiempo y los ojos, es raro. Muchos lo dan por sentado, creen que es moneda comùn, que todos, de una forma u otra, lo han experimentado. Me atrevo a afirmar que no es asì: Yo lo veo como un enorme obsequio. Una riqueza. Son tantas las personas que no lo conocen, no es un bien que se encuentra en cada esquina. Es como que te toque la loterìa. Te transformas en una millonaria. Aunque despuès se termine la plata, puede alguien quitarte lo vivido? puede alguien acusarte de haber tenido una vida ramplona? Nada es ramplòn si fuiste millonaria. Algo asì es el amor.
Fragmento del libro:- Diez Mujeres De:- Marcela Serrano
Una vez más vemos una bonita historia contada en 4 minutos sin decir una palabra
"Nuit Blanche" es el título de este cortometraje, realizado por el canadiense Arev Manoukian en un ordenador personal normal, que consiguió el Primer Premio en la sección de Animación de la edición pasada de Ars Electronica. Merece la pena.
Imprescindible, especial para espectadores sensibles. En su tercera película, Patricia Ferreira apuesta por un camino tan personal como poco transitado por el cine español actual, el melodrama de sentimientos contado desde una perspectiva realista y comprometida desde el interior de esos núcleos familiares irregulares tan habituales en la sociedad española de hoy.
Lo reconozco, estoy especialmente dotada para el llanto, que de forma peculiar acude a mis ojos mucho más fácilmente en momentos de felicidad que de tristeza. Cinema Paradiso de Giuseppe Tornatore ha sido la causa de mi terrible aspecto esta mañana ante el espejo. Las dos horas de felicidad absoluta que disfruté anoche agotaron todas las provisiones de lágrimas del día. No es extraño que esta película haya conseguido reconocimientos tan importantes como: Globo de Oro, Oscar, Premio del jurado de Cannes... Desde mi humilde opinión le otorgo mi premio especial: "Favorita", por ser capaz de transmitir, divertir, conmover, hacer pensar, recordar... Cinema Paradiso capta todas esas emociones y las plasma en una magnífica película de esas hechas a base de latidos del corazón, de las que no se olvidan fácilmente.
Un homenaje espléndido al cine, a los sentimientos en general y todo ello concluido de la mejor y más hemosa manera posible.
Si no has tenido la suerte de ver esta maravillosa obra de arte, búscala cuanto antes y disfrútala. Pocas veces una película reúne tanta sabiduria en retratar nuestra sociedad actual, " tolerante y avanzada", cuando detrás de cada uno de nuestros pequeños actos diarios se esconden infinidad de antiguos y enraizados perjuicios sociales o raciales,los que impiden la convivencia pacífica en el mundo. Crash es un espejo en el que seguro que algún comportamiento no nos resultará del todo desconocido o ajeno.Sin duda nos hará reflexionar . Un mensaje positivo en medio de las situaciones más difíciles,:"Sí, se puede rectificar, todavia estamos a tiempo". El guionista y director de este extraordinario film es Paul Haggis y uno de sus mayores aciertos fue sin duda elegir a el compositor Mark Isham que consiguió añadir un fuerte componente emocional relajado en los momentos más intensos, con dos bellas voces femeninas: la galesa Carol Ensley, que interpreta : una hermosa e inquietante canción tradicional galesa llamada "Lisa Lan"; y la estrella del mundo étnico de Seattle, Catherine Grant, con dos temas en latín y en persa. Si queréis escucharlos los tenéis aquí: http://www.goear.com/listen/e666e1e/flames-mark-isham ¡Qué tengas un feliz momento y disfrutes del hechizo de paz que trasmite esta música y este mensaje"