miércoles, 16 de diciembre de 2015

Woman

Edward Matthew Hale

Yo te deseo
Yo te deseo la locura, el valor, los anhelos,
la impaciencia. Te deseo la fortuna de los amores y
el delirio de la soledad.
Te deseo el gusto por los cometas, por el agua y la gente.
Te deseo la inteligencia y el ingenio.
Te deseo una mirada curiosa, una nariz con memoria,
una boca que sonría y maldiga con precisión divina,
unas piernas que nunca envejezcan,
un llanto que te devuelva la entereza.
Te deseo el sentido del tiempo que tienen las estrellas,
el temple de las hormigas, la duda de los templos.
Te deseo fe en los augurios,
en la voz de los muertos,
en la boca de los aventureros,
en la paz de los hombres que olvidan su destino,
en la fuerza de tus recuerdos
y en el futuro como promesa
donde cabe todo lo que aún no te sucede...

     Ángeles Mastretta.



         
            Woman in Victorian and Edwardian Art

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Para Julia


En los ojos de tus hijos
se te puede adivinar

Jorge Drexler


Pastel y collage Eva Ferrer

jueves, 29 de octubre de 2015

La vida en la mirada






'No puedes verte a ti mismo. Sabes el aspecto que tienes por espejos y fotografías, pero andando por el mundo, cuando te mueves entre la gente, ya sean amigos, desconocidos o los seres que más quieres íntimamente, tu propio rostro resulta invisible para ti. Puedes ver otras partes de ti mismo, brazos y piernas, manos y pies, hombros y torso, pero solo por delante, nada por la espalda salvo la parte de atrás de las piernas si las tuerces y las pones en la posición adecuada, pero no la cara, nunca tu rostro, y en el fondo -al menos en lo que respecta a los demás- tu rostro es lo que eres, el factor esencial de tu identidad. Los pasaportes no incluyen fotografías de manos y pies. Incluso tú mismo, que ya llevas sesenta y cuatro años viviendo en el interior de tu cuerpo, probablemente serías incapaz de reconocerte el pie fotografiado aisladamente, por no hablar de la oreja, del codo, o uno de tus ojos en primer plano. Todo ello muy familiar en el contexto general, pero enteramente anónimo considerado elemento a elemento. Todos somos extraños para nosotros mismos, y si tenemos alguna sensación de quiénes somos, es solo porque vivimos dentro de la mirada de los demás.'


                                                                                                                                             Diario de invierno - Paul Auster 

miércoles, 21 de octubre de 2015

Un cuento para reflexionar



Pieter Ras


SEIS CIEGOS Y UN ELEFANTE

Esta historia relata el hecho de cómo se le pidió a seis ciegos que determinaran como era un elefante, palpando diferentes partes del cuerpo del animal y lo que sucedió.
El hombre que tocó la pata, dijo que el elefante era como un pilar. El que tocó su cola, dijo que el elefante era una cuerda. El que tocó su trompa, dijo que era como la rama de un árbol. El que tocó la oreja, dijo que era como un abanico. El que tocó su panza dijo que era como una pared… Y el que tocó el colmillo dijo que el elefante era como un tubo sólido.
Entonces, un rey les explicó.
Todos ustedes están en lo cierto. La razón por la que cada uno de ustedes esté diciendo diferentes cosas, es que cada uno tocó una parte diferente del elefante. Por lo tanto el elefante tiene todas las características que mencionaron.
Y así quedó resuelto el conflicto. La historia se utiliza para ilustrar el principio de vivir en armonía con personas que tienen un sistema de creencias diferente, y que la verdad puede ser dicha de diferentes maneras. Esto es conocido como el Esyadvada, o la teoría de las múltiples predicciones. 
Versión jainista de “Tres hombres y un elefante”, recogida de la tradición sufí.
Cuento sufí recogido por Ignacio Abella

jueves, 3 de septiembre de 2015

Aniversario, Roma y Marco Aurelio


Este último tiempo apartada de Moncollage mi mente bohemia me ha llevado a rastrear entre la espesura de la inspiración, allí donde explorar nuevos modos de ver.
 Los que habéis superado el medio siglo entenderéis con claridad la gravedad de ese momento (casi dramático) donde la vista de lince comienza un cambio de especie animal. 

Primero llega un combate cuerpo a cuerpo con el libro. Lo alejas, enfocas hasta que logra derribarte en la lona, en el segundo round mantienes la distancia, tanto que te acorrala en las cuerdas. 

 El siguiente un derechazo de realidad te vence por KO . 
Las letras y los números comienzan a perder su forma y en cierta forma vuelves a la más tierna infancia, esos candorosos años infantiles que preceden al aprendizaje de las letras, donde todo lo escrito se convierte en una interminable enigma.

 Ese candor infantil que se esfumó hace tiempo para dar paso al "conocimiento". Ahora sólo queda recurrir a la pataleta y el llanto.

 Si antes eras capaz de leer durante horas, no importaba la intensidad de la luz, la distancia o el tamaño de la letra,  ahora cualquier factor externo se convierte en un serio rival y adquiere una importancia vital.


Después de negar la evidencia un día cedes, agitas la bandera blanca y por primera vez recurres a las gafas de tu marido, que siempre estaban en su sitio y a partir de ese momento dejaran de estar, y se produce el milagro, puedes leer! Y pasas a reconocer una nueva dependencia, otra más.
 Para siempre, en muchos momentos del día, las gafas, que por cierto odio y naturalmente nunca encuentro cuando estoy en casa serán ya irremediablemente parte de ti. 


 Todo vuelve a su sitio menos la vanidad, que se queda en un rincón del espíritu afligida y deshinchada.

 El tiempo no cesa. Por suerte también revela un gran secreto, que de todo lo malo que acontece siempre llega con un mensaje positivo, garantizado.
Qué difícil puede ser comprender
 la naturaleza universal.

 Así, y por este curioso camino he tropezado con los audiolibros y podcast, no siempre  pueden sustituir a la lectura, pero tienen sus momentitos de luz, algunos verdaderamente especiales que os recomiendo. Mientras tomas un baño o descansas con los ojos cerrados, porque al igual que escuchando música te permiten libertad de acción.

 Confieso que se ha convertido en una de mis aficiones actuales. Me he acostumbrado tanto a ellos que soy incapaz de pasar un día sin escuchar alguno. 

Me ha llevado algún tiempo encontrar y seleccionar lo que verdaderamente me gusta y desde hace unos meses vivo literalmente seducida por los relatos de Videodrome. Una auténtica joya. Las voces de Gregorio Parra y Sandra Urdín  acompañan ahora mis días y enriquecen mis horas de silencio con su arte. Imposible calificar lo que estos narradores son capaces de crear con un texto. Consiguen la más dificil. Un sortilegio que sólo aparece cuando la lectura de un libro comienza a cobrar vida en la imaginación. 


He disfrutado con cada una de las historias,  pero entre todas mis favoritas Vindobona.


Será quizá por eso que llevo meses escuchando la voz del emperador Marco Aurelio (Gregorio Parra) y de Lucila(Sandra Urdín) sin agotar un ápice mi entusiasmo.
 El extenso legado cultural de este Príncipe de la filosofía nos da la oportunidad de comprobar como la vida no cambia tanto como creemos, y se puede y debe beneficiar de la interesante experiencia del pasado.
Una vida y una historia, en fin, apasionante. 

Y como sigo advirtiendo que las casualidades y el azar salen a tu encuentro. Me basta sumergirme en un mundo desconocido para llegar a entender con mayor transparencia el propio.

 De cualquier forma, nunca he dado importancia a esas cosas…”

  He dejado que ese instinto continúe guiando mis pasos y como "todos los caminos conducen a Roma" era inevitable llegar hasta allí. Con un buen motivo. Celebrar que nuestro amor cumple sus treinta años de matrimonio. 
Esa ciudad que al igual que nuestro amor la pátina del paso del tiempo ha ido policromando de una belleza especial.
 Ni la caída por las escaleras del hotel, ni las risas y caras de los que me acompañaban, ni la temida frase "lo sabía", ni siquiera el hematoma que coloreó de un violeta purpúreo mi trasero, pudo borrar la dicha de mi rostro, ni restarle una brizna de emoción a este momento. 


Y como el azar no descansa, entre tanto esplendor y en mitad de una inmensa multitud nos dirigimos hacia  la capilla Sixtina. Allí justo frente a mi, entre muchos encontré el busto de Marco Aurelio, sentí detenerse el tiempo. Gobernaba desde su atalaya.

 Le observé  con la atención de aquel que necesita descubrir en el fondo de un rostro el misterio que desvela. Siempre he sentido que los rostros traslucen muchos secretos de la personalidad, quizá porque manifiestan parte de lo oculto. En esta ocasión la lectura carecía del elemento esencial que define realmente al individuo. La mirada.
 No lo necesitaba, su aspecto más interesante quedo grabado en sus textos y allí lo sentí. Pero pude apreciar un detalle distinto, ahora parecía liberado del peso del poder, que en muchos momentos le abrumó en exceso.
"El poder. No recuerdo cuando tiempo transcurrió desde el óbito hasta mi comparecencia en el senado..., no recuerdo cuanto tiempo fui emperador de mi mismo."  
Sin pretenderlo, ha conquistado un imperio más amplio, el de la eternidad. 

A él  debo gran parte de los mejores momentos en estos últimos meses y los sabios consejos desde el pasado. Por eso mi silencio en este extraño encuentro sólo podía expresar gratitud.
La misma que he sentido frente a tantas obras de arte que ennoblecen esta fascinante metrópoli. 

Así, buscando siempre la iluminación en este viaje me acompañaron muchos de estos pensamientos, Quiero compartir algunos fragmentos y dejar constancia de todo lo vivido y aprendido, justo en este momento tan especial en nuestras vidas.

Sintiendo todavía que todo es posible, y mirando hacia atrás con la certeza que el amor no sólo crece, sino que nunca acaba.
Todo radica en el guía interior, lo demás depende de la libre elección, es cadáver y humo.




Pues bien, te recuerdo lo que escribían los clásicos: cuantas veces concibas un pensamiento un tanto oscuro, le des vueltas en tu interior, lo transformes, lo sometas a prueba y lo adornes con bellas palabras... Tu Frontón.

Amigo Frontón, ayudaste a que comprendiera lo que es amar a ese pajarillo que vuela hacia el sol y ha desaparecido cuando lo busco con mis ojos. Y también a transmitirlo de forma universalmente comprensible, pues lo que resulta nuevo e inesperado corre el peligro de que si no se adorna y se envuelve con buenas palabras, parezca absurdo... Tu eterno discípulo, Marco.
Marcus Aurelio Antoninus Augusto (26 de abril de 121- 17 de marzo de 180)
Meditaciones desde Vindobona






Mi ser interior, cuando está acorde con la naturaleza, tiene una enorme facilidad de adaptarse a los acontecimientos, se lanza instintivamente ante lo que se le presenta, y es capaz de vencer cualquier obstáculo. Es como el fuego cuando se apropia de los objetos que caen sobre él y se levanta a mayor altura con su combustión. ¿Será verdad que todas las cosas son fuego? 





























...Hay bandidos que por libre designio abandonan su profesión; emperadores, ninguno. Es necesario desconfiar de aquellos que nunca se plantean el abandono del cargo, porque el poder embriaga más que un barril de vino, y la borrachera de poder es la tiranía... 






































¿Se extinguirán la verdad, la justicia y la prudencia que en ti residen?



















































"El fin del viaje es el comienzo de otro...Ha de serlo.Siempre."

Texto y fotografías EVA
(La deficiente calidad de las fotos constata claramente que las gafas no me acompañaron en muchos momentos)
Textos  destacados  extraidos de Memorias de Vindobona (Videodrome)

lunes, 31 de agosto de 2015

El cuento no acaba

 Cada historia que se acerca a nosotros a través de un cuento,
una novela, una película, una canción, una imagen, no lo hace de forma casual.
  Así es como la vida juega cada día con nosotros.
 Poniendo a nuestro alcance guijarros en el camino.
 Algunas veces son grandes rocas, que por su evidencia  y enorme tamaño nos golpean con fuerza antes de que les prestemos atención. 
Otras tan finas y dispersas que imprimimos nuestra huella y con el tiempo nos habituamos y llegamos a confundirlas con arenilla del camino.
 Unas pocas aparecen cuando menos las esperas,
 son las más escasas y quizá por su poca prodigalidad sorprenden y sobrecogen como el brillo de piedras preciosas .
 Puede que sea la mejor forma de hacernos reaccionar,
 invitándonos a no detener nuestros pasos y participar de formas distintas en nuestro propio viaje.
 Es necesario seguir el rastro de cada una y reflexionar con cada encuentro, y persistir en el juego.
 Yo por mi parte sigo dispuesta seguir soñando cada día en algo más allá de lo evidente.
 Hay tantos detalles que se revelan a nuestro alcance.  
  

Homer Winslow 1836 -1910


Ábrete Sésamo

Sonreía Sherezade
y sus dientes,
como filas de perlas
como blanco granizo
como flores centelleaban al sol.
Por la grandeza de Alá
y en su boca
las más bellas fábulas
cobraban vida 
para el Rey.
Comenzó así,
la bella a relatar de
Alí Babá y los cuarenta ladrones
Ábrete Sésamo,
Alí Babá había seguido a escondidas
como una sombra,
a una banda de ladrones.
Caminaban por el bosque en fila india,
llegaron a la entrada de una gran caverna
escondida entre los arbustos
cuando su jefe, imperioso, ordenó:
"Sésamo, ábrete".
La roca giró sobre su eje
y como una puerta, se abrió.
Monedas de oro, piedras preciosas,
 sables centelleantes
 y alfombras de Bujara.
Orzas de vino preciado
vasos llenos de luces lunares
que iluminaban todo para placer de los ojos.
Cuando los ladrones huyeron al galope
y ya estaban muy lejos
Alí Babá se armó de valor.
Palpitaba su corazón como mil caballos,
asustado y temblando repitió la fórmula mágica:
"Sésamo, ábrete"
La roca giró sobre su eje,
u como una puerta se abrió.
En tal punto, ya de día Sherezade se detuvo
y el cuento se acabó.

Franco Battiato



jueves, 27 de agosto de 2015

Génesis.Terracotas de Antonia Ferrer



...y el tiempo pasa como un suspiro entre tanta grandeza.





































"Una persona puede cambiar de nombre, de calle, de cara,  
pero no puede cambiar de pasión."


(El secreto de sus ojos- Juan José Campanella)

miércoles, 26 de agosto de 2015

La vida escondida

Jamie Wyeth  (6 de julio de 1946) - Wanderer



Me acerco de nuevo hasta esta orilla después de una extensa etapa silente.
 Vuelvo como si llegara por primera vez, con la mirada de un viajero errante que recala en una costa tribal.
 Hechizada por los cantos de sirenas que nunca cesan, y un irresistible aroma a pensamientos del que no puedo ni quiero escapar. Quizá siga buscando repuestas. El extraño placer que se esconde en el desafío y el misterio.



 En esta costa

 lo intento a otro ritmo, junto 
al silencio necesario y
 las almas que siempre me acompañan y susurran en mi oído sus secretos.

 Descifrando el mensaje que llega en el sonido del viento,

 en cada sueño, en cada milagro al que asisto, y entre las cosas sencillas.  
Aprendiendo en cada mirada que encuentro que la felicidad y el amor no son completos si no se pueden compartir.




  The wanderer with uncertainty as only homeland.  El caminante  tiene como única patria la incertidumbre.

martes, 25 de agosto de 2015

Guaranteed


La libertad y la simple belleza son demasiado buenas para dejarlas pasar.
Into the Wild

martes, 25 de noviembre de 2014

Atracción por el mar


Dirigiendo los ojos al oeste sobre el mar,
sople la brisa o la galerna,
ella siempre está acariciando su esperanza.
Únicamente hacia allí dirige su mirada
jamás hacia otra parte parece sentirse atraída.

Thomas Hardy 
Tess de los D'Urberville



La mujer del teniente francés

miércoles, 19 de noviembre de 2014

El tiempo


- ¡Ah!, pues ahí está el problema —dijo el Sombrerero—, el tiempo no soporta que lo marquen ni que lo clasifiquen, pero si estuvieras en buenas relaciones con él, podrías hacer lo que quisieras con el reloj; por ejemplo, imagínate que marca las ocho de la mañana y es la hora de comenzar tus lecciones en la escuela, pues bastaría con girar las manecillas un poco y ya sería la una y media ¡hora de comer!
- “¡Ojalá eso fuera verdad!”, dijo la Liebre de Marzo para sus adentros.
- ¿Es así como usted maneja el tiempo? -preguntó Alicia.
- En realidad no —respondió el Sombrerero con un dejo de tristeza— aquello ocurrió en el gran concierto que ofreció la Reina de Corazones; en aquella ocasión a mí me tocaba cantar [...] Recuerdo aquella memorable ocasión —siguió diciendo el Sombrerero—: apenas había entonado la primera estrofa cuando la reina se puso a gritar: “¡Está matando el tiempo! ¡Que le corten la cabeza!”

Alicia en el país de las maravillas / Lewis Carroll / 1865


Arthur Rackhman -Mad hatter's tes party



Si me detengo a pensar, nunca ha sido mi verdadero amigo, 

ni le he dado demasiada importancia,
 hay muchos momentos donde en realidad me olvido de su existencia,, 
y sin que se ofenda más de lo debido,
 son los más hermosos,
 aquellos donde mi corazón late a impulsos musicales.
 Mientras escribo, pinto, recorto, pego o simplemente sueño.
 Allí no existe.
  Quizá por eso ahora pretende vengarse de mi,
y me va devolviendo lentamente las horas,
los minutos, los segundos que no le atendí.
 No me gusta nada esta nueva situación. 
Rendir pleitesía a esta espera.
 Convivir con un espacio de tiempo que parece descongelarse con lentitud.
 Intento avanzar y no me deja, solo puedo atravesarlo a su manera. 
Andando contra un intenso viento helado. 
Me siento agotada por el esfuerzo de la lucha.
Las noticias me esperan en aquella cima lejana.
 La incertidumbre ha crecido a su alrededor, desde lejos no me deja ver el contenido.
 Llega perfectamente envuelto en un grueso papel de futuro. 
Mi enorme curiosidad me hace presentir lo que esconde.
 Puedo soñar con el contenido, eso nadie, ni siquiera  él me lo puede arrebatar. 
Pero, será suficiente? 
Quiere su momento de gloria, ser el portavoz y esta vez gana la batalla. 
No queda más remedio que ponerme a caminar de su lado, y dejar que me lleve de la mano. Sentarme en su eterna mesa a fingir que saboreo su té y soportar su mirada de soslayo y esa sonrisa de vencedor.
Eva


Eso sí, pienso hacerlo en buena compañía. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

Recomponer



He sido un hombre que busca y aún lo sigo haciendo, 
pero ya no busco en las estrellas y en los libros, 
sino en las enseñanzas de mi sangre.
Hermann Hesse


Delphine Vaute


Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos...

Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.

Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo 

de distraer su atención.

De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo:
-"Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie".

Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así.

Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente: Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo".

Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares.
-¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?

De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo:
-Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste?

-Papá, -respondió el niño- yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, ví que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y ví que había arreglado al mundo".



Gabriel García Márquez- (Un rompecabezas)

sábado, 25 de octubre de 2014

Informe de caricias




N. C. Wyeth 


1
La caricia es un lenguaje
si tus caricias me hablan
no quisiera que se callen

2
La caricia no es la copia
de otra caricia lejana
es una nueva versión
casi siempre mejorada

3
Es la fiesta de la piel
la caricia mientras dura
y cuando se aleja deja
sin amparo a la lujuria

4
Las caricias de los sueños
que son prodigio y encanto
adolecen de un defecto
no tiene tacto

5
Como aventura y enigma
la caricia empieza antes
de convertirse en caricia

6
Es claro que lo mejor
no es la caricia en sí misma
sino su continuación

 Mario Benedetti - Uruguay (1920 - 2009)


Una caricia

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