martes, 25 de noviembre de 2014

Atracción por el mar


Dirigiendo los ojos al oeste sobre el mar,
sople la brisa o la galerna,
ella siempre está acariciando su esperanza.
Únicamente hacia allí dirige su mirada
jamás hacia otra parte parece sentirse atraída.

Thomas Hardy 
Tess de los D'Urberville



La mujer del teniente francés

miércoles, 19 de noviembre de 2014

El tiempo


- ¡Ah!, pues ahí está el problema —dijo el Sombrerero—, el tiempo no soporta que lo marquen ni que lo clasifiquen, pero si estuvieras en buenas relaciones con él, podrías hacer lo que quisieras con el reloj; por ejemplo, imagínate que marca las ocho de la mañana y es la hora de comenzar tus lecciones en la escuela, pues bastaría con girar las manecillas un poco y ya sería la una y media ¡hora de comer!
- “¡Ojalá eso fuera verdad!”, dijo la Liebre de Marzo para sus adentros.
- ¿Es así como usted maneja el tiempo? -preguntó Alicia.
- En realidad no —respondió el Sombrerero con un dejo de tristeza— aquello ocurrió en el gran concierto que ofreció la Reina de Corazones; en aquella ocasión a mí me tocaba cantar [...] Recuerdo aquella memorable ocasión —siguió diciendo el Sombrerero—: apenas había entonado la primera estrofa cuando la reina se puso a gritar: “¡Está matando el tiempo! ¡Que le corten la cabeza!”

Alicia en el país de las maravillas / Lewis Carroll / 1865


Arthur Rackhman -Mad hatter's tes party



Si me detengo a pensar, nunca ha sido mi verdadero amigo, 

ni le he dado demasiada importancia,
 hay muchos momentos donde en realidad me olvido de su existencia,, 
y sin que se ofenda más de lo debido,
 son los más hermosos,
 aquellos donde mi corazón late a impulsos musicales.
 Mientras escribo, pinto, recorto, pego o simplemente sueño.
 Allí no existe.
  Quizá por eso ahora pretende vengarse de mi,
y me va devolviendo lentamente las horas,
los minutos, los segundos que no le atendí.
 No me gusta nada esta nueva situación. 
Rendir pleitesía a esta espera.
 Convivir con un espacio de tiempo que parece descongelarse con lentitud.
 Intento avanzar y no me deja, solo puedo atravesarlo a su manera. 
Andando contra un intenso viento helado. 
Me siento agotada por el esfuerzo de la lucha.
Las noticias me esperan en aquella cima lejana.
 La incertidumbre ha crecido a su alrededor, desde lejos no me deja ver el contenido.
 Llega perfectamente envuelto en un grueso papel de futuro. 
Mi enorme curiosidad me hace presentir lo que esconde.
 Puedo soñar con el contenido, eso nadie, ni siquiera  él me lo puede arrebatar. 
Pero, será suficiente? 
Quiere su momento de gloria, ser el portavoz y esta vez gana la batalla. 
No queda más remedio que ponerme a caminar de su lado, y dejar que me lleve de la mano. Sentarme en su eterna mesa a fingir que saboreo su té y soportar su mirada de soslayo y esa sonrisa de vencedor.
Eva


Eso sí, pienso hacerlo en buena compañía. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

Recomponer



He sido un hombre que busca y aún lo sigo haciendo, 
pero ya no busco en las estrellas y en los libros, 
sino en las enseñanzas de mi sangre.
Hermann Hesse


Delphine Vaute


Un científico, que vivía preocupado con los problemas del mundo, estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos...

Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.

Cierto día, su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado. Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo 

de distraer su atención.

De repente se encontró con una revista, en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo:
-"Como te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie".

Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así.

Pasadas algunas horas, escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente: Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo".

Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que, a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes. Desconfiado, el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares.
-¿Cómo era posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?

De esta manera, el padre preguntó con asombro a su hijo:
-Hijito, tú no sabías cómo era el mundo, ¿cómo lo lograste?

-Papá, -respondió el niño- yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo, ví que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre, que sí sabía como era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y ví que había arreglado al mundo".



Gabriel García Márquez- (Un rompecabezas)

sábado, 25 de octubre de 2014

Informe de caricias




N. C. Wyeth 


1
La caricia es un lenguaje
si tus caricias me hablan
no quisiera que se callen

2
La caricia no es la copia
de otra caricia lejana
es una nueva versión
casi siempre mejorada

3
Es la fiesta de la piel
la caricia mientras dura
y cuando se aleja deja
sin amparo a la lujuria

4
Las caricias de los sueños
que son prodigio y encanto
adolecen de un defecto
no tiene tacto

5
Como aventura y enigma
la caricia empieza antes
de convertirse en caricia

6
Es claro que lo mejor
no es la caricia en sí misma
sino su continuación

 Mario Benedetti - Uruguay (1920 - 2009)


Una caricia

miércoles, 22 de octubre de 2014

lunes, 20 de octubre de 2014

La espiritualidad de La Palmera


Este es uno de los caracteres más interesantes de la Belleza, el misterio.
Baudelaire


The almighty palm... www,facebook.com/loveswish



Compañera de los solitarios nómadas en las noches centelleantes del desierto, la palmera se encuentra entre la tierra y las estrellas. Un árabe sobre la palmera, la define como “los pies en el agua, la cabeza en el fuego”.
La palmera es el árbol de aquellos que buscan respuestas en su interior y miran hacia el cielo, hacia lo extraordinario, en busca de las que no encuentran en la tierra, en lo material. También sirve a quien quiere independizarse de otros o de sus propias limitaciones. 
Las ramas de las palmeras se asemejan al penacho del guerrero que se enfrenta a las más duras pruebas. Por su capacidad para crecer sin apenas agua, la palmera es un símbolo de florecimiento, subsistencia y renacimiento. Tiene toda la energía ardiente y poderosa, que va creciendo desde la base hasta que se inflama en una aureola de hojas y frutos.
Al apoyar las manos en el tronco de una palmera, respira pausadamente, con los ojos cerrados. Notarás una sensación de ligereza, de liviandad, de ascensión hacia lo eterno
Al rozar la palmera, apoya las manos suavemente y déjate llevar por su movimiento, mientras respiras profundamente. Percibirás una sensación de elevación que te reequilibrará física y emocionalmente.
Después, procura esperar un poco antes de separarte de ella, ya que la energía que se ha desplegado en tu interior, especialmente en la zona de la cabeza, puede producirte cierto mareo. Entonces, nada mejor que unas cuantas respiraciones profundas, antes de alejarte de la palmera…
Finalmente, una vez te hayas separado del tronco, a la distancia hasta donde llega su sombra al atardecer, podrás observar su aura de sutil color malva, símbolo de la interiorización más elevada del espíritu.
Sabia y penetrante, la palmera usa los mensajes del espíritu para enaltecer a todo aquel que se acerca a ella con los brazos y la mente abiertos…
Pero se oculta o rechaza, de mil maneras, a aquellos que han perdido su capacidad de conmoverse con lo mágico.
(“Espiritualidad, de Raúl Ros, publicado en “La sombra de los árboles”, de la Generalitat Valenciana).

A todos los buscadores de oasis

viernes, 17 de octubre de 2014

Sinfonía de Otoño

The Journey Elizabeth Shippen Green (1871–1954)



Todos hablaban en voz baja, mientras su rostro dormido gritaba de ella con más intensidad que nunca.
Allí tras el cristal se apreciaban con claridad concavidades y ángulos conocidos, familiares. Tan intensamente que en algunos momentos me hicieron estremecer. 
Allí en ese frío lugar donde se yace fuera de toda dimensión corporal y suspendidas en el aire aparecían desnudas las emociones puras, las palabras y muchas escenas de vida. 
Y quedaron lejanas, paisajes, voces de otro tiempo vivido que llegaron y me asaltaron sin pedir permiso.
Mari descansó por fin después de un largo y pedregoso camino y hoy se merece mi recuerdo y mucho más.
Emprendió un viaje, con billete reservado desde hacía tiempo,  en zona de fumador, donde la puede acompañar para siempre su viejo e inseparable pitillo humeante.
Parecía sola, pero yo tuve la certeza ese día que ya no lo estaba. Permanecen a tu lado tantos rostros que me acompañaron, tan queridos y ahora invisibles a los ojos pero siempre presentes.
Los que estuvimos junto a ella en la despedida besamos su rostro por última vez y  la contemplamos con la tristeza y el respeto que impone la muerte.
 Es curioso, ella que siempre prefirió vivir a la sombra, este día llegado del destino la convirtió por unas horas en protagonista.
Y la memoria de infancia regresó y me encontró en las horas de obligada siesta en una habitación con mis hermanos,  siempre a nuestro lado, cariñosa, juguetona, natural, con ese aire indómito que la hacia diferente a los demás. Sus cosquillas en la espalda, (con diferencia), mis preferidas como sus fideos con hierbabuena. 
No tenía que hacer nada especial para que la quisiéramos tanto, sólo existir, nos gustaba así tal y como era,  joven, rebelde, limpia, con su pelo corto de una negrura eterna, alejada de todo tipo de vanidad, sin maquillaje. La adolescente que nunca crece a los ojos de un niño y esa rebeldía la coloca en el peldaño de medalla de oro entre todas las tías de nuestra infancia. 
 Su bondad y ese inmenso amor que no precisa de palabras para expresarse. 
Hoy por fin junto a esta luz dorada de este atardecer me lanzo a extraer de nuevo mis pensamientos.
Intentando aprender a desentrañar ese gran misterio que se esconde detrás de esa luz que tantas veces he visto atrapada entre la espuma de las olas o cuando la veo aparecer detrás del horizonte,  quizás allí resida la explicación a lo inexplicable.
 Quiero apartar esa gruesa manta de tristeza que ha cubierto su imagen en los últimos años de vida.
Quiero darle la despedida que merece. No con amargura, por eso elijo, para que aparezca otra vez ante mis ojos tan pura y auténtica como la conocimos y empiezo a entender que la vida sigue para los que quedamos tan intensa y delicada como siempre.
Decido quedarme y me quedo con los más bellos recuerdos,  hubo tantos. 
Decido no olvidar lo que la he querido, su grandeza escondida y todo lo hermoso que había en ella.
Eva

(Dedicado a la memoria de Mª Carmen Campos Girbes)


miércoles, 10 de septiembre de 2014

El don de gustar


 La superluna de la última noche abre de nuevo la puerta a mi Moncollage.
Las calles y los pensamientos poco a poco se desperezan. 
El frescor de esta nueva mañana de Septiembre anuncia que el final del verano está cerca. 
Me siento agradecida y dispuesta a asumir lo vivido durante esta última tregua y los nuevos retos que alimentan mi espíritu. 
Lo más interesante, apreciar cada día el inmenso valor y la fortuna de estar viva y dejarme llevar por la belleza que se esconde en cada lugar, inspirarme en todo lo que veo, leo, abrazo, amo, y seguir buscando el color y el calor que tantas veces se camufla entre la oscuridad y el frío.

Dee Nickerson


Las hadas tenían solemne asamblea, para proceder al reparto de los dones entre todos los recién nacidos, llegados a la vida en las últimas veinticuatro horas.
Todas esas antiguas y caprichosas Hermanas del Destino, todas esas Madres insólitas de la alegría y del dolor, eran muy diversas: unas tenían un aire sombrío y ceñudo; otras, un aire retozón y travieso; unas, jóvenes que habían sido siempre jóvenes; otras, viejas que habían sido siempre viejas.
Todos los padres que tienen fe en las hadas habían venido, llevando cada cual a su recién nacido en brazos.
Los Dones, las Facultades, los Azares favorables, las Circunstancias invencibles, estaban acumulados al lado del tribunal, como los premios en el estrado durante una distribución de premios. Lo que había en este caso de particular era que los Dones no eran recompensa de ningún esfuerzo, sino, muy al contrario, una gracia concedida a aquel que no había vivido todavía, una gracia que podía determinar su destino y convertirse tanto en la fuente de su desgracia como en la de su felicidad.
Las pobres hadas estaban muy atareadas; ya que era enorme la muchedumbre de los solicitantes, y el mundo intermedio, situado entre el hombre y Dios, está sometido, como nosotros a la terrible ley del Tiempo y de su infinita posteridad, los Días, las Horas, los Minutos, los Segundos.
Lo cierto es que iban tan atolondradas como los ministros un día de audiencia, o como empleados del Monte de Piedad cuando una fiesta nacional autoriza los desempeños gratuitos. Creo incluso que, de vez en cuando, miraban la aguja del reloj con tanta impaciencia como jueces humanos que, habiendo permanecido en sesión desde la mañana, no pueden evitar el pensar en la comida, en la familia y en sus queridas zapatillas. Puesto que en la justicia sobrenatural hay un poco de precipitación y de azar, no nos sorprendamos si algunas veces ocurre lo mismo en la justicia humana. En este caso, nosotros mismos seríamos jueces injustos.
Así, quel día se cometieron algunas tonterías que podrían considerarse insólitas si fuera la prudencia, antes que el capricho, el carácter distintivo, eterno, de las hadas.
De este modo, el poder de atraer magnéticamente la fortuna se adjudicó al único heredero de una familia muy rica, el cual, al no estar dotado del menor sentido de la caridad, como tampoco de ninguna concupiscencia de los bienes más visibles de la vida, iba a verse más adelante enormemente embarazado con sus millones.
De este modo, se dieron el amor de lo Bello y la potencia poética al hijo de un sombrío pelanas, cantero de oficio, que no podía, de ningún modo, ayudar las facultades ni cubrir las necesidades de su deplorable progenie.
He olvidado decirles que la distribución, en estos casos solemnes, es inapelable, y que ningún don puede ser rechazado.
Todas las hadas se levantaban ya, creyendo haber cumplido con su trabajo; ya que no quedaba ningún regalo, ninguna largueza que arrojar a toda esa morralla humana; pero un buen hombre, un pobre comerciantillo, tengo entendido, se levantó, asió de su vestido de vapores multicolores al hada que estaba más a su alcance y exclamó:


«¡Oiga, señora! ¡Se olvidan de nosotros! ¡Falta mi pequeño! No quiero haber venido por nada.»



El hada podía verse en un aprieto, ya que no quedaba nada. Sin embargo, se acordó a tiempo de una ley perfectamente conocida, aunque raramente aplicada en el mundo sobrenatural, habitado por esas deidades impalpables, amigas del hombre, y a menudo forzadas a adaptarse a sus pasiones, como son las hadas, los gnomos, las salamandras, las sílfides, los silfos, las nix, los ondinos y las ondinas -me refiero a la ley que otorga a las hadas, en un caso semejante al que nos ocupa, es decir, en caso de agotamiento de lotes, la facultad de dar uno más, suplementario y excepcional, siempre y cuando tenga la imaginación suficiente para crearlo de inmediato.

Así pues, la buena del hada respondió, con un aplomo digno de su rango: «Doy a tu hijo... le doy... ¡el don de gustar!»
«Pero ¿gustar cómo? ¿gustar...? ¿gustar por qué?» preguntó obstinadamente el pequeño tendero, que era, sin duda, uno de esos razonadores tan comunes que son incapaces de elevarse hasta la lógica de lo absurdo.
«¡Porque sí! ¡porque sí!» replicó el hada, irritada, volviéndole la espalda; y se unió al cortejo de sus compañeras, diciéndoles: «¿Qué os parece ese francesito vanidoso, que quiere entenderlo todo, y que, tras obtener para su hijo el mejor lote, se atreve todavía a interrogar y a discutir lo indiscutible?»



-Los dones de las hadas-

Charles Baudelaire

jueves, 26 de junio de 2014

Adán y Eva


video

"...Y la belleza no es una necesidad, sino un éxtasis. No es una sedienta boca, ni una vacía mano extendida. Sino más bien, un corazón ardiente y un alma encantada. No es la imagen que ves ni la canción. Que escuchas. La belleza es una imagen que ves cerrando los ojos y una canción que escuchas tapando los oidos."
                                   Gibran Khalil-El profeta

(Ferenc Cakó, es un artista húngaro especialista en la animación de arena. La ciudad de Valencia tiene la suerte estos días de acogerle y disfrutar de la grandeza de su arte. Su espectáculo me fascina.)

lunes, 9 de junio de 2014

Cumplir sueños



¡Cuántos nuevos y maravillosos especímenes habría podido observar aún si el Nautilus no se hubiese adentrado más y más en las capas profundas!




Existen personas que no se limitan a contemplar el vuelo de las aves en el cielo o los peces bajo el mar. Son aquellos que admiran un paisaje, lo interiorizan y después en sus sueños lo imaginan distinto y hacen realidad lo imposible.
Hace poco tuve el privilegio de asistir al grandioso espectáculo de los sueños voladores. 
Lo organizaron un grupo de niños grandes. Son personas que viven de fotma distinta a los demás 
 Mientras algunos después de soñar, se conforman,  olvidan y dejan pasar de largo los sueños de la noche, hay otros que al amanecer, (esa hora extraña donde la luz exterior aparece y todo lo soñado se confunde y se pierden irremisiblemente). Sólo unos pocos permanecen aferrados a ellos, porque saben de su gran importancia y que justo allí residen las verdades y los anhelos más ocultos.  
En ese magnifico lugar donde viven se logran con facilidad imposibles. Por eso después de soñar se levantan, escriben, dibujan, imaginan, crean y guardan cuidadosamente. Algunas veces doblados en cajas de mago, para hacerlos salir en el momento adecuado. (Con extrema delicadeza, porque los sueños si no se los tratan con la ternura que merecen se destruyen con mucha facilidad, como todo lo verdaderamente hermoso).
Algunos viajan por el mundo en busca del cielo más bello. Hay tantos cielos hermosos que resulta difícil elegir,  por suerte en el camino encuentran a otros soñadores con su mismo afán,  y descubren que juntos les resulta más fácil, entonces deciden (en ocasiones) unirse y compartir sus historias para regalarlas al mundo. 
 Los vi llegar un día a la playa Malvarrosa de Valencia donde conozco a algunos de esos niños grandes. 
Allí donde el cielo es limpio y en primavera sopla el viento justo capaz de elevar cualquier sueño. 
Llegaron de países lejanos en coches y camiones conducidos por sus propietarios, 
aquellos que un día siendo niños quedaron tan fascinados por lo soñado que decidieron elevarlo al cielo aliandose con el viento.
Las gaviotas inteligentes y curiosas también los vieron llegar, por eso detuvieron  su vuelo por unas horas y se unieron a los que nos convertimos en afortunados espectadores del gran espectáculo.
 La arena limpia de sombrillas, bañistas, y toallas dejo paso a los artistas, que utilizaron el cielo y el mar como lienzo. 
Fuimos testigos  de como fueron depositando sus cajas mágicas, abriéndolas y desplegando con sumo cuidado cada uno de aquellas enormes cometas oníricas,  que ante nuestra mirada atónita levantaron un vuelo poderoso. 
Los mismos que les otorgaron el privilegio de vivir y volar, los dominaron con maestría. 
Tuve la sensación de que formaba parte de esas enormes cometas que surcaban el cielo y que con ellas viajaba y lo vivían desde las nubes.  
Los conductores mantuvieron esos sueños unidos a la tierra por hilos que ellos mismos soltaban, controlaban y decidieron la altura y el tiempo del vuelo mientras sus rostros reflejaban el brillo del sueño cumplido.
He visto en acción a aquellos que han aprendido que es posible sacar cualquier especie del fondo del mar y conseguir que se eleve a la más alto.
  Una visión sublime, digna de ser recordada.
Las especies acuáticas que un día imaginó Julio Verne salen de las profundidades del mar y bucean ante nuestros ojos. 
Eva



" Entre los peces me llamaron particularmente la atención unos óseos pertenecientes al género de los gobios, y otros del mismo género, de dos decímetros de largo, sembrados de motas blancuzcas y amarillas. Admiré también numerosas medusas, y las más bellas del género, por cierto, las crisaoras, propias de las aguas que bañan las Malvinas. Unas veces parecían sombrillas semiesféricas muy lisas, surcadas por líneas de un rojo oscuro y terminadas en doce festones regulares, y otras, parecían canastillos invertidos de los que se escapaban graciosamente anchas hojas y largas ramitas rojas. Nadaban agitando sus cuatro brazos foliáceos, y dejaban flotar a la deriva sus opulentas cabelleras de tentáculos. Me hubiera gustado conservar alguna muestra de estos delicados zoófitos, pero no son más que nubes sombras, apariencias, que se funden y se evaporan fuera de su elemento natal."






Yo lo espero. Espero también que su potente aparato haya vencido al mar en su más terrible abismo, que el Nautilus haya sobrevivido allí donde tantos navíos han perecido. Si así es, si el capitán Nemo habita todavía el océano, su patria adoptiva, ¡ojalá pueda el odio apaciguarse en su feroz corazón! ¡Que la contemplación de tantas maravillas apague en él el espíritu de venganza! ¡Que el justiciero se borre en él y que el sabio continúe la pacifica exploración de los mares! Si su destino es extraño, es también sublime. ¿No lo he comprendido yo mismo? ¿No he vivido yo diez meses esa existencia extranatural? Por ello, a la pregunta formulada hace seis mil años por el Eclesiastés: «¿Quién ha podido jamás sondear las profundidades del abismo?», dos hombres entre todos los hombres tienen el derecho de responder ahora. El capitán Nemo y yo.


Veinte mil leguas de viaje submarino

 Julio Verne


lunes, 2 de junio de 2014

Entrevista

Helga Elsaesser

Interview
explicarle qué pienso
del infinito
el infinito es
sencillamente
un agrio viento frío
que eriza las mucosas
la piel
y las metáforas
le pone a uno en los ojos
lágrimas de rutina
y en la garganta un nudo
de sortilegio
seguramente usted ya se dio cuenta
en el fondo no creo
que exista el infinito.



Bueno sobre política

jesús
sobre política
mi bisabuelo que era liberal
espiaba a las criadas en el baño
mi abuelo el reaccionario
extraviaba la llave de sus deudas
mi padre el comunista
compraba hectáreas con gesto de asco
yo soy poeta
señor
y usted debe saber que los poetas
vivimos a la vuelta de este mundo
claro que usted quizá no tenga tiempo
para tener paciencia
pero debe conocer que en el fondo
yo no creo en la política.



Por supuesto el estilo

qué pienso del estilo
una cosa espontánea que se va haciendo sola
siempre escribí en la cama
mucho mejor que en los ferrocarriles
qué más puedo agregar
ah domino el sinónimo
módico exiguo corto insuficiente
siempre escribo pensando en el futuro
pero el futuro
se quedó sin magia
me olvidaba que usted
ya sabe que en el fondo
yo no creo en el estilo.

El amor el amor
ah caramba
el amor
por lo pronto me gusta
la mujer
bueno fuera
el alma
el corazón
sobre todo las piernas
poder alzar la mano
y encontrarla a la izquierda
tranquila
o intranquila
sonriendo desde el pozo
de su última modorra
o mirando mirando
como a veces se mira
un rato antes del beso
después de todo
usted y yo sabemos
que en el fondo
el amor
el amor
es una cosa seria.
Por favor
esto último

no vaya a publicarlo.

Mario Benedetti

sábado, 31 de mayo de 2014

Mi Peter Pan


"La vida tiene sus fases."


Dani Martín - Concierto en Valencia


Un día llega a mí la calma, 
mi Peter Pan hoy amenaza,
 aquí hay poco que hacer. 

Me siento como en otra plaza, 
en la de estar solito en casa, 
será culpa de tu piel.

Será que me habré hecho mayor, 
que algo nuevo ha tocado este botón, 
para que Peter se largue. 

Y tal vez viva ahora mejor, 
más a gusto y más tranquilo en mi interior. 

Que campanilla te cuide y... te guarde. 

A veces gritas desde el cielo, 
queriendo destrozar mi calma. 
Vas persiguiendo como un trueno 
para darme ese relámpago azul 

ahora me gritas des de el cielo, 
pero te encuentras con mi alma, 
conmigo ya no intentes nada 
parece que el amor me calma.. me calma. 

Si te vas muy bien,  llévate la parte que me sobra a mí.
Si te marchas viviré con la paz que necesito 
Y tanto ansié 

Mas un buen día junto a mi 
Parecía que quería quedarse aquí. 
No había manera de echarle 

Si Peter no se quiere ir 
La soledad después querrá vivir en mi. 
La vida tiene sus fases, sus fases. 

A veces gritas desde el cielo 
queriendo destrozar mi calma, 
vas persiguiendo como un trueno 
para darme ese relámpago azul. 

Ahora me gritas desde el cielo 
pero te encuentras con mi alma 
conmigo ya no intentes nada 
parece que el amor me calma.. 

a veces gritas des de el cielo 
queriendo destrozar mi calma 
vas persiguiendo como un trueno 
para darme ese relámpago azul 

ahora me gritas desde el cielo 
pero te encuentras con mi alma, 
conmigo ya no intentes nada, 
parece que el amor me calma.. me calma. 

Cuando te marches creceré, 
recorriendo tantas partes que olvide, 
y mi tiempo ya lo ves, 

tengo espacio y es el momento de crecer. 

Si te machas viviré, 
con la paz que necesito y tanto ansié. 

Espero que no vuelva más 
que se quede tranquilito como está,
que ya tuvo bastante. 

Fue tiempo para no olvidar, 
la zona mala quiere ahora descansar. 
Que campanilla te cuide y te guarde

Dani Martín







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